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VENEZUELA Y SU REALIDAD ACTUAL: “SÁLVESE QUIEN PUEDA”

¿Cómo está Venezuela? ¿Cómo se vive ahí? ¿Es cierto que la vida es difícil, que no hay comida, que no hay nada de nada? Estas y otras preguntas similares son las que todos los días escuchamos y que no resulta fácil responder, porque describir la situación actual de Venezuela es tan difícil como lograr que aquellos que no la viven en carne propia la comprendan.

VenezuelaPor medio de los medios de comunicación y la prensa, la mayoría de las personas, se enteran de la crítica situación actual en la que viven los venezolanos y la de todos aquellos que vivimos en este país. Muchos se preguntan: ¿Cómo es posible que un país tan rico en recursos naturales sobre todo el petróleo, se encuentre en tan lamentable situación?

Debo aclarar que Venezuela es para cada persona, lo que cada quien vive a diario, es decir, vivir en Venezuela no es ni debe considerarse como una experiencia uniforme para todos, ya que la lectura y el sentir de la misma está condicionada a varios factores, como son  la zona del país en que uno vive, su carácter urbano o rural (llamado el interior del país), el estatus socioeconómico y la visión política del quien habla. Para entenderlo mejor, una cosa es la situación venezolana para un chavista-madurista-oficialista (aquellos que apoyan -en verdad o por conveniencia- las políticas del gobierno actual); y otra Venezuela es la de oposición, llamados peyorativamente en Venezuela como escuálidos, vende patrias o apátridas.

En consecuencia, este escrito solo pretende dar a conocer la situación venezolana desde la óptica de un misionero extranjero trabajando y compartiendo la fe y la esperanza en una zona popular, sin la pretensión de dibujar la verdad absoluta sobre la misma. Dicho esto, la realidad venezolana está marcada y diferenciada por las siguientes características:

  1. Un continuo sometimiento a constantes controles gubernamentales en las más diversas áreas de la vida, para no decir que en todas. Este se experimenta de modo muy diferente; si cree que estos controles le están protegiendo y salvándole de algo, o si cree que están destruyendo su vida y su libertad de elegir. El gobierno controla todo, y cuando digo todo es el sentido absoluto y estricto de la palabra. Este control ha afectado prácticamente todos los aspectos de la vida de los habitantes de esta tierra.
  2.  A nivel económico, que se puede considerar como el origen de todas las desgracias venezolanos, el gobierno del PSUV ha tomado e implementado medidas que han agudizado la crisis que golpea al país y a sus habitantes. Lo más reciente es la decisión inesperada del Presidente Maduro de poner fuera de circulación el billete de baja denominación (Bs. 100) que terminó causando graves molestias a toda la población y provocado indignación, rechazo, violencia y gastos no programados para las familias. Además, el control cambiario donde el gobierno es quien determina el valor de cambio de dólar en relación a la moneda local (Bolívar), además que es el gobierno quien vende los dólares a las personas naturales y jurídicas que los necesitan. Esta situación ha hecho crecer el mercado negro con el mundialmente conocido página web del DolarToday que determina el monto de venta y compra del dólar en el mercado no formal.
  3. Para entender lo complejo que es el tema del control cambiario venezolano, voy a utilizar el sueldo mínimo vigente al momento de escribir este artículo versus los tres tipos de cambios reinantes. El sueldo mínimo vigente es de Bfs. 40.638,15. Para saber cuánto gana un venezolano en dólares hay tres maneras de calcularlo.
    1. Tipo de Cambio Protegido -DIPRO (Usd. 1 = Bfs. 10): este es un cambio oficial que el gobierno utiliza para calcular el precio de la mayoría de los productos básicos o productos de la cesta básica. Además, en teoría es el cambio que debe ser utilizado al otorgar dólares a las empresas e importadores de productos de cesta básica e higiene personal. Sin embargo, en la realidad solo un grupo muy selecto dentro del gobierno tiene este privilegio de ser asignados dólares a este cambio. En este caso el sueldo mínimo venezolano equivale 4.063 dólares. Por eso el gobierno siempre dice que el sueldo venezolano es el más alto en el mundo.
    2. Tipo de Cambio Complementario – DICOM (Usd. 1 = Bfs. 670): esta es la tasa de cambio que utilizan los bancos que según el gobierno es controlado por las fuerzas del mercado. Es la tasa de lo que sería la tasa en casas de cambios en mayoría de los países. En teoría, es una tasa que depende de la oferta y demanda en el mercado. Se aplica mucho para las entidades que prestan servicios como son las embajadas, que algunas solo cobran en dólares o en bolívares calculado a esta tasa los servicios consulares. En este caso el sueldo venezolano será de 60.65 dólares mensuales.
    3. Dólar del mercado negro: esta es una tasa muy fluctuante que puede cambiar hasta tres o cuatro veces al día. Es la tasa que literalmente controla el mercado venezolano en cuanto a las ventas y producciones de productos y servicios. Mientras las dos primeras modalidades son legales, esta no lo es. Al momento de escribir este artículo (enero de 2017) el dólar estaba en Usd. 1 = Bfs. 3.700 (en noviembre estaba a Bfs 44.000). En este escenario, el sueldo mínimo mensual venezolano esta en apenas 11 dólares por mes. En este mercado negro es donde la gran mayoría de los venezolanos compran y venden los dólares, las empresas e importadores de igual manera y esto hace que el precio de los productos y servicios en el mercado sea muy elevado.
  4. La alta inflación, cuya cifra oficialmente no se conoce ya que el Gobierno no publica dicha información, sin embargo la mejor manera para conocerla es cuando la agente sale a hacer las compras necesarias, cuando el mismo producto en la misma tienda tienen un nuevo precio -más elevado- que hace tres días. Para subir los precios de los productos considerados de primera necesidad conocidos como productos de la cesta básica se requiere una autorización gubernamental -es el gobierno quien determina el precio de venta de estos productos-, lo que se traduce en que estos productos (cosas como arroz, harina, leche, azúcar o artículos de higiene personal) están a un precio artificialmente bajo y no suelen aparecer en los anaqueles. Esta situación lleva a que florezca el mercado negro de los productos conocido en Venezuela como “Bachaqueo”, un mercado “alternativo” donde los bachaqueros (vendedores en el mercado de bachaqueo) obtiene dichos productos a precio oficial (ya sea haciendo largas colas de madrugada para comprar la cuota permitida, o a través de otros caminos menos legales) y luego los revende con un sobreprecio significativo. Así que el mercado negro no solo está con los dólares sino también con el papel higiénico, toallas sanitarias, azúcar, leche, desodorante, jabones de baño etc.
  5. Venezuela 1Estas situaciones netamente económicas han traído como consecuencia serios problemas sociales como son la violencia Venezuela, según cifras de distintas organizaciones mundiales, es uno de los países más violentos e inseguros del mundo. Salir de noche es un riesgo en sí, en los barrios populares es común la existencia de bandas criminales y pandillas. La mayoría de los integrantes de estos grupos ilegales son los jóvenes que anda desesperados sin empleo ni educación.
  6. Muchas empresas y fábricas han bajado sus “santamarias”, es decir han cerrado o se han ido del país, debido a los controles gubernamentales en la producción y la venta de productos y servicios por un lado, mientras el mismo gobierno va aumentando el sueldo mínimo, algo que hace casi imposible mantener una nómina para muchas empresas y emprendimientos.
  7. Alto nivel de indigencia. En los últimos dos o tres años, ha aumentado el número de personas y familias cuya única esperanza de mantenerse vivos lo encuentran en las bolsas negras de basuras o los deshechos de casas y restaurantes. Para verlo solo basta con caminar por las urbanizaciones, avenidas y calles de las principales ciudades de Venezuela para ver la “guerra” entre las personas y los perros, entre las personas y los camiones de aseo, por el “derecho” a la bolsa de basura, o ir a algunas casas de acogidas, que en la mayoría de los casos manejadas por las parroquias o comunidades religiosas bajo concepto de comedores populares, para ver la afluencia de personas de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores. En nuestras parroquias es un fenómeno normal que lleguen personas pidiendo comida.
  8. En cuanto al servicio de la salud, permítame citar un comunicado de la Conferencia Episcopal Venezolano (CEV): “El notable el colapso total de los servicios asistenciales que prestan la red pública de establecimientos compuesta por centros de salud, ambulatorios y hospitales, que son hoy día, incapaces de satisfacer las necesidades y demandas de la población en condiciones normales, por el deterioro de las infraestructuras, insatisfacción del recurso humano a todos los niveles y lo más importante déficit de materiales y equipos para el adecuado y oportuno desempeño de las Instituciones”. Esta situación sustenta el dicho “en Venezuela está prohibido enfermarse”, es decir, en Venezuela la preocupación no es tanto la enfermedad sino cómo y dónde conseguir los medicamentos. La escaeces de medicamentos como otros productos es un fenómeno normal por estos lados.
  9. Viajar desde Venezuela a otra región es toda una odisea. No es fácil conseguir los boletos aéreos para los viajes que uno necesita, ya que hay poca oferta en el mercado debido a que muchas aerolíneas internacionales han salido del mercado venezolano y los pocos que quedan cobran en moneda extranjera. Si, lo has escuchado bien, estamos en Venezuela donde la moneda nacional es el Bolívar, pero los pasajes de avión se pagan en dólares o euros a un precio muy elevado. Además, para salir de Venezuela uno necesita dólares o euros por medio de tarjeta de crédito que otorga el gobierno a través de un proceso burocrático infinito. Hay lapsos, fechas, requisitos que cumplir; límites en los montos según el destino y la duración del viaje. Esta situación ha hecho que solo viajan a aquellas personas que posean acceso a cuentas bancarias en el exterior o aquellos a quienes alguien pueda comprarles el pasaje aéreo desde fuera del país.
  10. Junto a estas ya mencionadas situaciones, está la crisis política-institucional. Lo que los analistas políticos han denominado el choque de poderes. Mientras en la mayoría de nuestros países y otros países del mundo, se habla de la separación de poderes, en Venezuela es todo lo contrario. La crisis política-institucional se agudizó desde el momento en que la oposición venezolana ganó la mayoría en la Asamblea Nacional (AN) en las elecciones parlamentarias de 6 de diciembre del 2015. El Gobierno perdió el control de la AN; en consecuencia el gobierno decidió, por medio del Tribunal Suprema de Justicia (TSJ), anular la elección de 4 diputados del estado Amazonas, un hecho que termina reduciendo el número de los diputados de la oposición en la AN. El resto de los argumentos son jurídicos. En la actualidad el Gobierno controla los otros poderes sobre el TSJ que ha asumido prácticamente el rol de la AN ya que el poder legislativo fue declarado por TSJ de estar en desacato constitucional. Además, la judicialización de la política donde cualquier marcha, manifestación y voces contrarias al gobierno son acallados con arresto y encarcelamiento.
  11. Dicho escenario (numeral 10) ha hecho que la comunidad internacional tomará en cuenta la situación venezolana algo que llevo a un proceso de Dialogo Nacional encabezado por el Vaticano desde el año pasado en la persona del Monseñor Claudio María Celli hasta hace unos días cuando fue reemplazado por el actual Nuncio Apostólico en Venezuela, Aldo Giordano. Muchas y variadas son las lecturas sobre el diálogo y resultado. Lo que sí puedo decir a nivel personal es que el diálogo en estos momentos se encuentra congelado y no logró solucionar la crisis política-institucional.

Ante esta coyuntura uno preguntaría ¿Qué hacen los misioneros de la Consolata en esta situación? Bueno, estamos acá en Venezuela haciendo lo que sabemos hacer mejor: dando consolación al pueblo venezolano.

VENEZUELA CARAPITAPuedo decir que Venezuela exige misioneros dispuestos a vivir en incertidumbre existencial, donde nada es dado por sentado. Más allá del choque cultural y lingüístico, que han sido grandes desafíos para misioneros, en Venezuela considero que hay un enorme reto que es el choque del sistema que cambió todos los elementos necesarios para una posible facilidad en la adaptación.

El principio que ha marcado el proceder de los misioneros de la Consolata en estos últimos años ha sido el de acompañar al pueblo venezolano en su lucha hacia un mañana mejor. Esto lo hacemos apoyando proyectos y actividades que fomentan la solidaridad, la reconciliación y la promoción humana desde la realidad de cada pueblo que acompañamos como son los Afros, los Indígenas, la Pastoral urbana y AMJV. Todo esto es posible gracias a tantos hombres y mujeres que con sus recursos nos apoyan en esta causa.

De manera concreta en la actualidad estamos trabajando en los siguientes proyectos:

  1. Proyecto de asistencia médica y alimenticia a personas necesitadas entre los pueblos indígenas en Tucupita y el Barrio Popular -Parroquia de Carapita (Caracas)-. Este proyecto tiene como objetivo brindar apoyo en comida y medicamentos a personas necesitadas de los mismos, después de un proceso de evaluación, como también brindar información y formación a los beneficiarios sobre como comer saludablemente en medio de esta crisis.
  2. La promoción y fomento de la cultura del perdón a través del proyecto de Escuela de Perdón y Reconciliación conocido como Es.Pe.Re., como una manera de dar respuesta la situación bélica social y relacional en Venezuela.
  3. Brindando a algunos jóvenes la posibilidad, según la disponibilidad de los recursos, a una formación educativa a nivel básico (secundario) y universitario. Esta situación resulta urgente, ya que el sistema educativo público al igual que todos los servicios públicos, se encuentra en crisis y la mayoría de los programas gubernamentales como son Misión Rivas y Misión Robinson que tiene el objetivo de brindar posibilidad a una educación básica, no funcionan bien y esto hace que muchos jóvenes salgan de ellos.

Por: Paul Otieno Onyango, IMC

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