info mision

NOVENA A LA VIRGEN CONSOLATA – DÍA SEGUNDO

EL ESPÍRITU SANTO DERRAMÓ SU GRACIA EN MARÍA

 

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

(Seguidamente, se propone un momento de disposición interior personal para iniciar la novena)

 

  1. ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Padre Santo, por la intercesión de Nuestra Señora de la Consolata, recibe nuestras alegrías, esfuerzos y esperanzas. Danos fuerza para llevar con valor los sufrimientos, las dificultades y fragilidades. Transforma todo ello en misericordia, solidaridad, justicia y paz, para que podamos gozar en espíritu de familia, de la casa común que Tú nos has dado. Que siguiendo a tu Hijo Jesús, sepamos trabajar por el bien de los demás, con la fuerza del Espíritu Santo y la compañía maternal de María que corre presurosa al encuentro de la vida que eres Tú mismo que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

  1. LECTURA DEL SANTO EVANGELIO

María dijo al ángel: ¿Cómo puede ser eso si yo no conozco varón? El Ángel le respondió: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios” (Lc 1,34-35).

  1. MEDITACIÓN

En este texto podríamos encontrar tres actitudes en María, que son fruto de la acción del Espíritu Santo. La primera es escuchar. La voz de Dios solo se escucha cuando el corazón está abierto a la acción del Espíritu. La segunda es cuestionar. Esto permite comprender que María no es un ente pasivo en este gran misterio de la encarnación del Hijo de Dios, sino que, movida por el Espíritu, se involucra totalmente, se apersona de lo que va a ocurrir.

Finalmente, María se decide a aceptar la propuesta que el Ángel le trae de parte de Dios. María acepta el gran desafío de convertirse en la Madre del Santo, del Hijo de Dios. Sin duda que en el misterio de la salvación no se puede escuchar, cuestionar y aceptar la voz del Señor si no es por inspiración del Espíritu Santo, que trabaja en el corazón de todos los hombres y mujeres de la tierra.

  1. REFLEXIÓN:

Pidamos al Espíritu Santo la docilidad a sus sugerencias y que nos dejemos conducir por Él.

  1. PADRE NUESTRO, AVE MARÍA, GLORIA.
  1. GOZOS

Oh María, madre mía, oh consuelo del mortal,

/amparadme y guiadme a la Patria celestial. (Bis)

María Madre nuestra, por tu ejemplo

y virtudes, Dios te eligió como Madre

de Jesús, que ante la voluntad del Padre

estemos siempre dispuestos como tú.

Oh María consolada y consoladora,

de nosotros eres modelo y guía,

Intercede por tus hijos misioneros

y sé consuelo para todos cada día.

En la Amazonía estamos, en la frontera anunciamos,

a tu Hijo, nuestro guía.

Alegres llevamos, a un pueblo que aclama,

el consuelo de tu Hijo, María.

Contemplamos tu rostro materno,

y el suave ademán de tu diestra

que el misterio divino nos muestra,

hecho hombre, de Dios Verbo Eterno.

Anunciamos su Gloria en el mundo,

su Verdad y su Gracia divina:

es Consuelo que llama y destina

a vivir de su amor más profundo.

Sin fronteras de tiempo y lugar,

para que Consolata tú seas,

para que todo el mundo lo crea,

cruzaremos el cielo y el mar.

Consolata tan cerca de tu pueblo

necesitado de vida y de paz,

hoy ponemos en ti la confianza

porque siempre a Jesús nos das.

Fuerte en la tribulación

alegre en la esperanza,

hay un pueblo que despierta

en la lucha y la confianza.

En ti Madre de Dios

ponemos nuestra esperanza,

de un nuevo amanecer

en justicia y en verdad.

Gloria al Padre, del Verbo la fuente,

gloria al Hijo, del Padre esplendor,

y al Espíritu Santo de Amor

por los siglos y eternamente. Amén.

  1. INVOCACIONES

A cada invocación se responde: Ruega por nosotros.

– Virgen María, Madre de Dios.

– Virgen María, llena de gracia y amor de Dios.

– Virgen María, mujer de la escucha.

– Virgen María, llena de la vida de Dios.

– Virgen María, llena de amor y ternura por los hombres.

– Virgen María, llena de fe, esperanza y caridad.

– Virgen María, comunicadora de la alegría de Dios.

– Nuestra Señora de la Consolata.

– Beato José Allamano.

– Beata Irene Stefani.

– Santos Pablo y Bernabé.

 

  1. ORACIÓN FINAL

Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo, Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.

  1. ORACIÓN A LA CONSOLATA

Santa Madre de Dios, que con tu gran amor nos brindas tu ayuda incondicional. Queremos pedirte en este día tu consuelo. Tú que nunca nos abandonas, socorre nuestras necesidades y nuestros corazones que sufren. Transforma en alegría el dolor de tus hijos, haz que escuchemos tus palabras y nos fortalezcamos, danos la paz a todas las personas de esta Tierra.

¡Tú eres la Madre de Dios y nuestra Esperanza, ruega por nosotros! Estamos bendecidos porque tenemos tu protección, y porque intercedes día y noche por nosotros.

¡Tú que has hecho brillar el sol de la justicia, ruega por nosotros! Tú que con tu humildad alejas al mal, quédate siempre a nuestro lado. Tú, reina de los milagros, ya que Dios todo te lo concede, ten piedad de nosotros y ayúdanos.

Ponemos nuestra vida en tus manos para que nos lleves a los brazos de tu Hijo, lo único que deseamos, nuestro único tesoro. Amén.

  1. CANTO FINAL:

 Junto a ti María, como un niño quiero estar,

tómame en tus brazos guíame en mi caminar.

Quiero que me eduques, que me enseñes a rezar

hazme transparente, lléname de paz.

Madre, Madre, Madre, Madre.

Madre, Madre, Madre, Madre.

 –

Gracias Madre mía por llevarnos a Jesús,

haznos más humildes tan sencillos como Tú.

Gracias Madre mía por abrir tu corazón,

porque nos congregas y nos das tu amor.

Descargue aquí el libreto completo con la Novena a Ntra. Sra. Consolata

NOVENA ELABORADA POR:

MISIONERAS DE LA CONSOLATA (REGIÓN COLOMBIA-VENEZUELA)

MISIONEROS DE LA CONSOLATA (REGIÓN COLOMBIA-ECUADOR-PERÚ)

Comments

Leave a Reply

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>