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Comisión de obispos estará en la fase pública de diálogos con ELN

Ante el anuncio hecho por parte del Gobierno Nacional para hacer público el inicio de diálogo con el grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN), el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, dijo que una delegación de cinco obispos estará como apoyo acompañando esta fase.

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III ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE IGLESIAS Y MINERÍA SERÁ EN BOGOTÁ.

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(Bogotá – Colombia, 27-07-2016).- Por tercera vez en América Latina, la red Iglesias y Minería, reunirá a religiosos, agentes de pastoral, movimientos sociales y líderes de comunidades afectadas por los grandes proyectos mineros en el continente. El encuentro será en Bogotá, Colombia, del 2 al 6 de setiembre.

En esta oportunidad, alrededor de 45 líderes, provenientes de 12 países, escucharán los clamores de las comunidades afectadas por la minería; reflexionarán y analizarán sobre las causas y consecuencias de los conflictos mineros en América Latina; profundizarán aspectos de la eco-teológica; y finalmente, definirán estrategias para el cuidado y defensa de la Casa Común.

Para el sacerdote Dário Bossi, uno de los destacados impulsores de la red, este tercer encuentro fortalece el trabajo colaborativo de los miembros de la red con las iglesias que están empeñadas en el “cuidado de la casa común”, como recomienda la encíclica del papa Francisco Laudato Si. “La experiencia nos muestra que estos encuentros fortalecen la mística, la resistencia y la búsqueda de alternativas de las comunidades que, en los más diversos territorios, sufren graves violaciones de sus derechos socio-ambientales y, en muchos casos, son hasta criminalizados por defender la vida”.

También este tipo de encuentros, continúa el padre Dário, “nos permiten una interacción eficaz con las jerarquías de las iglesias: en Bogotá tendremos reuniones con los responsables de la Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI). Es importante que nuestros obispos y pastores sean cada vez más sensibles en el apoyo a las pequeñas comunidades impactadas por la lógica de los grandes proyectos. El desarrollo que prometen las corporaciones mineras, aliadas a los estados nacionales, no favorece la vida de los pobres”.

La Red Iglesias y Minería, es un espacio ecuménico, conformado por comunidades cristianas de América Latina, equipos pastorales, congregaciones religiosas, grupos de reflexión teológica, laicas, laicos, obispos y pastores que buscan responder a los desafíos de los impactos y violaciones de los derechos socio-ambientales provocados por las actividades mineras en los territorios. “Nos une y nos inspira la fe y la esperanza en el Dios creador de la vida y de la madre naturaleza; un Dios que nos convoca a construir un mundo donde todas las personas vivamos con la dignidad de los hijos e hijas de Dios, en perfecta armonía con toda la creación”.

Desde su nacimiento en el 2013, esta red se ha propuesto trabajar para empoderar a las Comunidades afectadas por la minería; profundizar y divulgar una teología y espiritualidad ecológica; comunicar las violaciones provocadas por la megaminería, la resistencia de las comunidades afectadas, así como sus propuestas y alternativas orientadas al buen vivir; dialogar con las Iglesias, en todos sus niveles jerárquicos, para incidir en sus acciones en defensa de las comunidades y territorios afectados por la minería.
 
 
FUENTE: CLAI http://www.claiweb.org/index.php/15-para-banner-home/162-encuentro-latinoamericano-de-iglesias-y-mineria-sera-en-bogota

FRANCIA: Líder musulmán sorprende con enérgica reacción tras asesinato de sacerdote

Mohammed Karabila, presidente de la asociación cultural musulmana e imán de una de las mezquitas de Saint Etienne du Rouvray, se negó a dar sepultura según el rito islámico a uno de los asesinos del P. Jacques Hamel, degollado cuando celebraba Misa.
Mohammed Karabila, imam de la mosquée de Saint-Etienne-du-Rouvray et président du Conseil régional du culte musulman de Haute-Normandie. / L’Express
Karabila rechazó que su comunidad vaya a participar “en la preparación del entierro” de Adel Kermiche, uno de los asesinos del sacerdote, porque eso significará “contaminar” el islam. “No vamos a contaminar el islam con esta persona”, “no participaremos en la preparación del cuerpo o del entierro”, expresó el líder musulmán al diario francés Le Parisien. Esta decisión fue respaldada por varios musulmanes, como Khalid El Amrani, un técnico de 25 años que indicó que es “normal” que la mezquita se niegue a ayudar en el sepelio. “Lo que hizo este hombre (Kermiche) fue inmoral, él ya no es parte de nuestra comunidad”, afirmó. Asimismo, The New York Times informó que un grupo de musulmanes y católicos se unieron en la oración del viernes en la mezquita de Saint Etienne du Rouvray, atendida por el imán Anouar Kbibech, quien condenó también el asesinato del P. Hamel. “Ustedes no son parte de la humanidad”, expresó en referencia a los terroristas. “Ustedes tienen una idea equivocada acerca de nosotros (los musulmanes) y no se los perdonaremos”, señaló. Además, Kbibech llamó a los musulmanes a visitar las iglesias este domingo y rezar en muestra de solidaridad con los cristianos. El 26 de julio los terroristas del Estado Islámico (ISIS) Abdel Malik Nabil Petitjean y Adel Kermiche, ambos de 19 años, ingresaron a la iglesia cuando el sacerdote celebraba la Misa, manteniendo como rehenes también a dos religiosas y tres personas más. Kermiche fue quien asesinó al P. Hamel con un cuchillo. Ambos terroristas fueron finalmente abatidos por la policía, que fue alertada por una de las religiosas que escapó durante un descuido de los yihadistas. FUENTE: ACIPRENSA

Cruzando Fronteras, construyendo la Paz…

Ayer se concluyeron los proyectos educativos y comunitarios dirigidos por jóvenes extranjeros de Brasil, Puerto Rico y Francia en los barrios de Moralba y Santa Rosa, sectores de la Parroquia Madre del Divino Amor, parroquia que acompañan pastoralmente los formados del filosofado de la Consolata de Bogotá. AIESEC 2 Siete semanas en las que se desarrollaron tres proyectos en articulación con la organización de intercambio estudiantil mundial AIESEC: – Golombiao, futbol para la paz – Horizontes: iniciativa de formación en derechos humanos – We speak, clases de inglés y portugués. Estas iniciativas buscan ser pasos para la construcción de una pastoral afro en uno de los sectores de la ciudad, donde algunos de los niños y jóvenes son víctimas del conflicto armado colombiano, los cuales llegaron desde 2005 y son acompañados por diferentes organizaciones, como el Centro COMParte, por medio de acciones de promoción humana y espiritual. Cada uno de los proyectos fue desarrollado para crear un ambiente de paz y construcción comunitaria, sembrando en niños y jóvenes valores para la búsqueda de caminos de conciliación y encuentro de culturas, por ser Santa Rosa el lugar donde conviven personas de diferentes regiones del país que han llegado por diversos motivos migratorios. Esta experiencia de intercambio universitario y profesional logro articular en estas semanas diferentes fuerzas sociales que convergen en el sector como son: Centro COMParte, Fundación Proyectar Sin Fronteras, seminaristas de los Misioneros de la Consolata, proyecto Atrapasueños y Comedor comunitario Crdc Puente Colorado. El desafío para la Parroquia es darle continuidad a cada uno de los proyectos para seguir construyendo un territorio de paz. Por: Jonathan Acuña, seminarista.

FRANCIA: El imán de Normandia llora el asesinato de su amigo el cura

Los musulmanes locales: “Todas nuestras oraciones son para su familia y la comunidad católica”

El sacerdote Jacques Hamel

El Sacerdote Jacques Hamel (Foto Web De La Parroquia)

(ZENIT – Roma).- El presidente del Consejo regional del culto musulmán de la región de Alta Normandía, Mohammed Karabila, encargado de la mezquita de la ciudad de Etienne-du-Rouvray, se definió “horrorizado por la muerte de mi amigo”, el sacerdote Jacques Hamel, este martes en la iglesia. Dos individuos con arma blanca perpetraron el ataque contra la iglesia de la pequeña ciudad de Normandía, realizando una arenga, matando al sacerdote e hiriendo gravemente a otra persona. “Todas nuestras oraciones son para su familia y la comunidad católica” declaró el líder musulmán de la mezquita construida en el año 2000 en un terreno ofrecido por la parroquia católica de la ciudad. Refiriéndose al sacerdote señaló: “Es alguien que dio su vida por los demás. En la mezquita estamos anonadados” añadió. El sacerdote y el imán se conocían bien y habían tenido diversos encuentros, “desde las intervenciones públicas hasta en las salas de fiestas”, dijo. “Nosotros eramos parte de un comité interconfesional fundado hace 18 meses. Nosotros debatíamos sobre religión convivencia juntos”, añadió. Según el periódico Paris-Normadie, uno de los comités se reunió en diciembre del año pasado, en el que participaron unas doscientas personas, creyentes o no, sacerdotes, rabinos, musulmanes, militantes, asociaciones de barrio, reflexionaron sobre la idea de “vivir juntos”. “Hace 18 meses iniciaron a atacar a los civiles y ahora ellos apuntan a los símbolos religiosos y toman como pretexto nuestra religión. Esto no es posible” dijo. FUENTE: ZENIT

Monseñor Luis Augusto Castro, imc: artesano de la paz…

Monseñor Luis Augusto Castro, trabajador constante en la solución de conflictos, de posiciones vehementes y espíritu conciliador. Considerado como un auténtico misionero de la paz…

Presentamos a continuación algunos apartes de la entrevista realizada por la oficina de comunicaciones de la arquidiócesis de Bogotá, al actual arzobispo de Tunja y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Monseñor Luis Augusto Castro Quiroga es Bogotano, nació el 08 de abril de 1942, tiene 74 años. Estudió en el Instituto San Bernardo De la Salle de Bogotá de la  Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y en el Seminario Menor de los Padres  Misioneros de la Consolata. Cursó los estudios de filosofía en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Estudió teología en la Universidad Urbaniana en Italia. Recibió la ordenación sacerdotal en Roma, el 24 de diciembre de 1967. Siendo sacerdote, realizó una especialización en orientación psicológica en la  Universidad de Plttsburg y obtuvo el doctorado en teología en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Entre 1973 y 1975 ejerció como vicario cooperador de la Parroquia de la Catedral y rector de la Universidad de la Amazonía en Florencia, departamento de Caquetá. Posteriormente, entre 1975 y 1978, monseñor Castro asumió como director del Seminario Mayor para los estudios de Filosofía del Instituto Misiones Consolata en Bogotá y simultáneamente Consejero Provincial. Entre 1978 y 1981 trabaja como superior provincial de su Instituto en Colombia. Luego, entre 1981 y 1986 es consejero general del mismo Instituto en Roma. De Roma al Caguán Monseñor Castro Quiroga el 17 de octubre de 1986 es consagrado como obispo titular y vicario apostólico en San Vicente del Caguán y Puerto Leguízamo, en los departamentos de Caquetá y Putumayo, labor que desempeñó por 13 años. Luego, el 4 agosto de 1995, ingresa a la Comisión de Conciliación Nacional y comienza una gira por diferentes municipios del país en pro de la paz y los diálogos. El 14 de marzo de 1998 fue nombrado Arzobispo de Tunja. Entre 2002 y 2005 fue Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. El 5 de julio de 2005 al 5 de julio de 2008 fue elegido Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Fue reelegido en el cargo de Presidente de la Conferencia Episcopal el 9 de julio de 2014 por un periodo de 3 años, a la fecha. Experiencias de trabajo duras, pero gratificantes por la labor cumplida Dialogar con monseñor Castro es llenarse de paz y de alegría, ante un cúmulo de experiencias de trabajo a favor de los más desprotegidos como indígenas y colonos de diferentes partes del país, con los que realizó un trabajo alrededor de la guerrilla, del narcotráfico y de muchas circunstancias que se vivieron en la región en aquella época. Entre los departamentos del Caquetá y el Putumayo, aprendió el difícil idioma de las negociaciones en medio del conflicto armado. Sin embargo la misión fue cumplida; se lograron construir comunidades cristinas”, aseveró. Es reconocido como un pastor auténtico que trabaja por el desarrollo de las comunidades, la protección a los más pobres y su inquebrantable vocación por la paz y la sana convivencia. Todos somos constructores de un nuevo país En noviembre de 2010, monseñor Castro recibió el premio nacional de paz honorífico, un importante reconocimiento a su labor en defensa de la vida y por la reconciliación. El premio fue otorgado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Pero de estos reconocimientos habla poco, es más casi ni los menciona, su sencillez es desbordante, por esta razón es un convencido que la paz se construye entre todos, volviendo a la sensibilidad del ser humano y por supuesto a la práctica de la misericordia, que para él es una acción, es verdaderamente, un arte. Conozca más detalles de la entrevista hecha a monseñor Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, invitado especial de la arquidiócesis de Bogotá.
Fuente: Of. comunicaciones Arquidiócesis de Bogotá

20 de julio: Iglesia invita a soñar y construir paz

Te Deum - fiesta de independencia 2016

El obispo castrense de Colombia, monseñor Fabio Suescún Mutis, animó a todos los colombianos a construir juntos la paz, a soñar con un país que busque el bien común y que piense y viva en paz. Así lo manifestó durante la celebración del Te Deum en el marco de los 206 años del grito libertario de nuestro país. En la ceremonia litúrgica, que contó con la presencia del presidente de la República, Dr. Juan Manuel Santos y autoridades civiles y eclesiásticas, el prelado aseguró que el camino de la paz no es la del olvido. “Debemos purificar la memoria y poder ocupar nuestro tiempo en mirar hacia adelante, porque está sucediendo ‘algo nuevo’, está sucediendo algo absolutamente diferente”, afirmó. Invitó a “dejar una Colombia mejor de la que encontramos” y a trabajar juntos en el sueño de la paz. “Estamos convocados a trabajar juntos. Estamos inventando la paz, y lo estamos haciendo dándole contornos definidos al Bien Común”, puntualizó el prelado. Monseñor Suescún Mutis aseguró que en el país sí se quiere la paz, pero “una buena paz” que implica “enamorarse del sentido de la vida y saber que el convencimiento cultural y religioso del ‘no matar’ implica el rostro del Bien Común, es decir el progreso”. El obispo pidió que los colombianos nos alejemos de los factores que conducen a ser agentes e instrumentos  de muerte. “El camino que hemos de recorrer no será fácil, pero lo recorreremos reconciliados y en la presencia de nuestro Dios que está lleno de misericordia con nosotros”, afirmó. Reiteró que la paz no es olvido, por ello animó a que los colombianos no nos quedemos en nuestras heridas, sino que salgamos aceptando la misión encomendada de ser mensajeros de la paz. En este marco, destacó el periodo de los acuerdos como un “tiempo apasionante” donde los colombianos tenemos la tarea de ser artesanos de la paz. “Cada quien ha de cumplir con el aporte que le corresponde actuando de manera transparente lejos de la corrupción, sabiéndose responsable de educar e y para la paz en la familia, en la escuela, en la empresa, en las oficinas públicas y privadas”, aseguró. Finalmente invitó a tomar conciencia de la responsabilidad de decidir sobre la sociedad que se va construir.”Es urgente decidir qué sociedad vamos a construir a fin de que el pasado que queda hoy atrás no sea protagonista de una dolorosa parábola de retorno”. Descargar: intervención de Mons. Fabio Suescún
Fuente: CEC

10ª Caminata con Alejandro e Inés: “caminamos con misericordia para defender la vida”

Celebración del 29º aniversario de la muerte martirial de Alejandro e Inés

JULIO 2016 ACOMPAÑE LA CAMINATA EN LA PÁGINA WEB: Alejandro e Ines PREPARACIÓN Se celebrará la 10ª Caminata con Alejandro e Inés “caminamos con misericordia para defender la vida”, desde Quito (9-20 de julio), desde Tiputini K, 50 (19-20 julio), desde Los Zorros y Sachas (20 de julio). Triduo de preparación
  1. “La misión de la misericordia de Alejandro e Inés”
  2. “La misión de la solidaridad de Alejandro e Inés”
  3. “La misión de la inculturación de Alejandro e Inés”
9 sábado: Minga en km 50, Tiputini, Centro de espiritualidad Alejandro e Inés 07:00 Concentración en el santuario Nuestra Señora de Guápulo 07:30 Eucaristía de envío de los misioneros y caminantes 08:45 Refrigerio 09:00 Organización de los caminantes y salida hacia Pifo 13:00 Llegada a Pifo: 21 kms. 18:00 Celebración dela Eucaristía en la parroquia de Pifo Etapas desde Quito hacia Coca 1ª etapa: S-09 julio   Guápulo (8h00, Eucaristía) a Pifo: 21 kms. 2ª etapa: D-10 julio  Pifo a Papallacta: 41 kms. 3ª etapa: L-11 julio   Papallacta a Baeza: 38 kms. 4ª etapa: M-12 julio Baeza a El Chaco: 24 kms. 5ª etapa: X-13 julio  El Chaco a Río Malo: 38 kms. 6ª etapa: J-14 julio   Río Malo a Reventador: 30 kms. 7ª etapa: V-15 julio  Reventador a Lumbaqui: 29 kms. 8ª etapa: S-16 julio   Lumbaqui a Sevilla: 28 kms. 9ª etapa: D-17 julio  Sevilla a Lago Agrio: 31 kms. 10ª etapa: L-18 julio  Lago Agrio a El Eno: 20 kms. 11ª etapa: M-19 julio  El Eno a Sachas: 27 kms. 12ª etapa: X-20 julio  Sachas a Coca: 39 kms. Etapas desde el Helipuerto km 50 hacia Coca 1ª etapa: M-19 julio Helipuerto a Cóndor: 24 Kms. 2ª etapa: X-20 julio  Cóndor a Coca: 26 Kms.   CELEBRACIÓN 20 miércoles: recibimiento a los caminantes 05:30 Salida de Caminatas de Sachas, del Km 26 Vía Auca y Vía Zorros 12:30 Llegada a la Catedral: celebración presidida por Mons. Jesús Esteban Sádaba 13:30 Almuerzo en el coliseo del Gamboa 14:00 Ubicación de los caminantes Capuchinos (Vicariato planta baja) Visitantes (Albergue) Peregrinos de Vía Auca y Quito (Gamboa) 16:00 Exposición fotográfica 18:00 Merienda, en el Gamboa 18:30: Vigilia de la luz (procesión desde el Vicariato a la Catedral) 19:30 Eucaristía (presidida por el Ministro General) 21:00 Video foro sobre Alejandro e Inés 21 jueves: Celebración de Alejandro e Inés 07:00 Oración compartida 08:00 Desayuno en el Gamboa 09:00 Reunión para el Mensaje y preparación de la Eucaristía 10:00 Procesión desde el Vicariato hasta la Catedral, presidida por Jesús Esteban y organizada por Txarli 10:30 Eucaristía (presidida por Mons. Jesús Esteban Sádaba) 13:00 Rifa en el Vicariato 13:30 Almuerzo comunitario, en el Vicariato, casa de Cursos 15:00 Encuentro de Capuchinos de la Custodia del Ecuador con el Ministro General 15:00 Salida de los postnovicios capuchinos hacia las comunidades en Misión. 19:00 Merienda en el Vicariato 24 domingo: Peregrinación de la ciudad de Coca 09:00 Concentración en las capillas de San Pedro y San Pablo, San Antonio, Hospital Militar… 09:45 Llegada a la Catedral. 10:00 Celebración de la Eucaristía, presidida por Mons. Jesús Esteban Sádaba, sobre “caminamos con misericordia para defender la vida”.

ARTESANOS DE LA PAZ: “BIENAVENTURADOS LOS QUE TRABAJAN POR LA PAZ” (Mt5,9)

MENSAJE DE LA 101a ASAMBLEA PLENARIA DE LOS OBISPOS DE COLOMBIA

CEC nota-mensaje-final-asamblea  Los Obispos de Colombia, al concluir la 101a Asamblea Plenaria, dirigimos nuestro saludo y mensaje a los sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, seminaristas, agentes de pastoral; a todos nuestros fieles, niños, jóvenes y adultos, de nuestros campos y ciudades; y a las personas de buena voluntad. La Iglesia, que siempre ha trabajado a favor de una salida negociada de la confrontación armada para que se superen todas las formas de violencia existentes en nuestro país, ve con esperanza el diálogo que ha tenido lugar en La Habana. Seguimos las orientaciones del Papa Francisco, cuya visita a Colombia anhelamos: somos conscientes de la importancia crucial del momento presente, en el que con esfuerzo renovado y movidos por la esperanza, los colombianos estamos buscando construir una sociedad en paz. También es nuestro deseo que la larga noche de dolor y de violencia, con la voluntad de todos los colombianos, se pueda transformar en un día sin ocaso de concordia, justicia, fraternidad y amor (Cfr. s.s. Francisco. Angelus, 20 de septiembre de 2015). Al mismo tiempo, somos conscientes de que esta hora de la historia colombiana conlleva serios desafíos, que es necesario asumir con valentía, responsabilidad y compromiso de todos, si queremos que la semilla de la paz encuentre buen terreno y produzca fruto. Por eso, en esta Asamblea hemos puesto nuestra mirada de pastores en la situación actual del país, con el propósito de iluminar y discernir desde la Palabra de Dios, las problemáticas que están a la raíz de la violencia y que nos han dejado profundas y graves heridas. No podemos tener auténtica paz si no trabajamos juntos por erradicarlas.  
  1. Signos de esperanza
Reconocemos elementos valiosos en el avance hacia un país mejor. Se advierte una gran búsqueda y sed de Dios. Muchas instituciones y personas trabajan por la dignidad y la defensa de los derechos humanos. No son pocas las familias que, en medio de sus dificultades, luchan por ser verdaderos ámbitos donde se vive el amor, el respeto y el cultivo de los valores. Destacamos que subsisten personas e instituciones que trabajan por la recuperación y promoción de ideales nobles. Apreciamos el esfuerzo que se ha hecho en el aumento de la cobertura e infraestructura educativa en varios sectores del país, así como el esfuerzo que instituciones públicas y privadas realizan por una educación de calidad. Se han dado pasos positivos en la presencia estatal en algunas regiones y se han logrado reducir, en cierto grado, los niveles de pobreza extrema; ha habido progresos en la infraestructura vial y en la asignación de vivienda a familias de escasos recursos. Tanto en el sector público como en el privado, se dan esfuerzos para crecer en niveles de transparencia y superar la corrupción. A todas estas personas e instituciones las animamos a proseguir en la construcción de una Colombia mejor.  
  1. Raíces de las violencias
No obstante lo anterior, desde el conocimiento de la realidad de nuestras regiones, hemos advertido las siguientes raíces de las violencias en nuestro país: 2.1. El alejamiento de Dios, que está a la base de la pérdida del sentido de la vida y de la conciencia frente al mal. Cuando se construye una sociedad a espaldas de Dios, todo se vuelve contra el mismo hombre. 2.2. La crisis de humanidad, pues el olvido de Dios conduce inevitablemente al desconocimiento de la dignidad del ser humano. 2.3. La desintegración de la familia, con sus efectos de violencia, abandono, soledad, resentimiento, atropello a los más indefensos. Esta descomposición de los hogares, sin duda, ha generado buena parte de la problemática violenta que hemos vivido en las últimas décadas. 2.4. La pérdida de valores y el relativismo ético, que destruyen el tejido social y que terminan por oscurecer la conciencia de las personas. 2.5. Los vacíos del sistema educativo, que se manifiestan en permanentes ensayos y copias de modelos pedagógicos foráneos; en no pocos casos la tarea educativa sólo se dedica al cultivo de lo racional, sin pensar en una verdadera e integral formación de las personas. 2.6. La ausencia del Estado o su debilidad institucional que se expresa en el olvido del campo, poca infraestructura en algunas regiones, la falta de acceso a servicios básicos fundamentales, tales como agua, salud, tierra y vivienda; escaso control de la minería legal e ilegal; insuficientes mecanismos de protección del medio ambiente. También se percibe esta problemática en la deficiente administración de la justicia. 2.7. La inequidad social, que en Colombia sigue siendo uno de los factores que genera mayor violencia; continúa la enorme brecha entre ricos y pobres, no sólo referida a las personas sino también a las regiones. 2.8. La corrupción, que es una de las más fuertes amenazas a la construcción de la paz, es un mal que permea la sociedad en sus estructuras fundamentales. No menos peligrosa es la corrupción de las ideas, de los principios y de los valores. De esta corrupción se derivan violencias que tienen que ver con el narcotráfico y el microtráfico, la minería ilegal, la extorsión, la trata de personas. Muchos programas destinados a los más pobres han terminado desviados hacia fines particulares.  
  1. Nuestro compromiso en el camino de la construcción de la paz
Como pastores estarnos comprometidos en el trabajo por la paz, una paz social integral, siguiendo la enseñanza del Papa Francisco: “La paz social no puede entenderse como un irenismo o como una mera ausencia de violencia lograda por la imposición de un sector sobre los otros. También sería una falsa paz aquella que sirva como excusa para justificar una organización social que silencie o tranquilice a los más pobres, de manera que aquellos que gozan de los mayores beneficios puedan sostener su estilo de vida sin sobresaltos mientras los demás sobreviven como pueden. Las reivindicaciones sociales, que tienen que ver con la distribución del ingreso, la inclusión social de los pobres y los derechos humanos, no pueden ser sofocadas con el pretexto de construir un consenso de escritorio o una efimera paz para una minoría feliz. La dignidad de la persona humana y el bien común están por encima de la tranquilidad de algunos que no quieren renunciar a sus privilegios. Cuando estos valores se ven afectados, es necesaria una voz profética” (EG 219). Por esta razón, 3.1. Seguimos con nuestros procesos de Evangelización anunciando a Jesucristo, “él es nuestra paz y ha derribado el muro que nos separaba, el odio” (Ef 2,14); el Señor nos ha confiado el “ministerio de reconciliación” (cf. 2Co 5,19) Y nos ha exhortado, de modo particular en este Año Santo, a “ser misericordiosos como el Padre es misericordioso” (Le 6,36). El mejor aporte que le hacemos al país es una Iglesia viva, misionera, con un laicado comprometido, bien formado, y viviendo su fe en comunidad. 3.2. Nos centramos en el anuncio y la defensa de la dignidad del ser humano, de modo que las estructuras sociales y las políticas económicas se orienten al bien común y a la salvaguarda de los derechos fundamentales de las personas. 3.3. La familia es el centro de nuestro trabajo pastoral, para que sea escuela de amor, de perdón, de valores, de reconciliación y de paz; al mismo tiempo que santuario donde se protege la vida humana y la creación. 3.4. Estamos convencidos de que la ética, y una ética no ideologizada, permite crear un equilibrio y orden social más humano (Cf. EG, 57). Renovamos nuestro empeño en promover la práctica de los valores humanos y cristianos, y particularmente de aquellos que hacen posible una sociedad fundamentada en la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad. 3.5. A través de nuestras instituciones educativas y de los espacios pedagógicos, promovemos un modelo educativo integral, humanizador, que propicia la formación de la niñez y la juventud para la construcción de un mejor mañana. Impulsamos la educación para la paz, desde los criterios del Evangelio. 3.6. Nos comprometemos, por medio de la acción pastoral, a promover la participación ciudadana, a favorecer el vínculo entre las comunidades y las autoridades, haciendo seguimiento a los planes de desarrollo y a la implementación de los eventuales acuerdos de paz, con una efectiva veeduría ciudadana y velando siempre por la consolidación de la democracia. Ante estos desafíos es necesario el fortalecimiento de las instituciones del Estado. 3.7. Trabajamos por un cambio profundo en los colombianos para asumir la ética de la responsabilidad, la justicia y la convivencia. Ejercemos de manera profética la insistencia en la justicia social y en el cuidado de la creación. Insistimos en el deber de los dirigentes políticos de trabajar por el bien común, con principios de transparencia y con sentido de pertenencia a las comunidades. 3.8. Seguimos trabajando en favor de un sistema económico justo y solidario, que supere las injusticias que están en el origen del conflicto armado. Difundiremos con mayor vigor la Doctrina Social de la Iglesia.  
  1. Seamos artesanos de paz
La Iglesia continúa en su tarea al servicio del país. Acogemos la invitación del Papa Francisco, de modo que la Iglesia en Colombia, se convierta en un “hospital de campaña” que, después de una guerra, se dedica con pasión, a curar, a sanar las heridas de tantas víctimas y a devolverles la confianza en el futuro. A todos nos corresponde asumir el reto de la construcción de la paz. Esta oportunidad que se nos presenta nos exige un ideal común para el país, una visión clara de nación en la que todos nos veamos identificados y comprometidos, para no perdemos en la dispersión de esfuerzos. Invitamos a nuestros sacerdotes, a los religiosos y religiosas, a los agentes de pastoral, a los demás fieles, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a sumarse a todos los propósitos para erradicar la violencia y caminar hacia una Colombia nueva, reconciliada y en paz. Convocamos al pueblo colombiano a participar en la consulta sobre los Acuerdos de La Habana, de manera responsable, con un voto informado y a conciencia, que exprese libremente su opinión, como ejercicio efectivo de la democracia y con el debido respeto de lo que la mayoría finalmente determine. Hacemos un vehemente llamado a la guerrilla del ELN para que, interpretando el deseo de paz de todos los colombianos, abra sus puertas al diálogo y a la construcción de un país con justicia social desde la participación política y no desde las armas. A este punto, conviene que se tenga presente que la política tiene como tarea el bien común y que la paz social es la mayor conquista de esa tarea; justamente por ello no puede ser politizada ni instrumental izada, convirtiéndose en causa de polarización. Que Nuestra Señora de Chiquinquirá, Madre de gracia y de misericordia, nos ayude a desarmar el corazón, a vivir la justicia, el perdón, la reconciliación y la paz, para que nazca en Colombia la civilización amor.   Mons. Luis Augusto Castro Quiroga Arzobispo de Tunja Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia Bogotá, 8 de julio de 2016   REGISTRO: MONSEÑOR LUIS AUGUSTO CASTRO QUIROGA Fuente: CEC

Vocaciones y obras sociales, necesidades en San Vicente del Caguán

Realidad San Vicente del Caguán

El prelado comentó que una de las preocupaciones es el sostenimiento de los sacerdotes y los religiosos en este territorio. Resaltó la colaboración que ha recibido de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y las Iglesias de Estados Unidos y Europa, sin embargo afirmó que todavía se necesita ayuda. “Necesitamos sostener la obra evangelizadora y las obras sociales, como por ejemplo 5 obras educativas que necesitan de ayuda”, aseguró. Otro de los desafíos está en la urgente necesidad de fortalecer la Pastoral Juvenil y Vocacional. Una pastoral que tenga como base la vida familiar, explicó el religioso perteneciente a la Comunidad de los Misioneros de la Consolata,  “Estamos muy urgidos de fortalecer una pastoral juvenil y vocacional que tenga como base la vida familiar. Sin una vida familiar sólida y una pastoral juvenil y vocacional no será posible tener vocaciones propias y siempre estaremos dependiendo de las vocaciones de otras diócesis”. En relación al panorama de orden social destacó que en este sector se ha evidenciado un desescalamiento de la violencia y lo que ahora se vive es un momento de expectativa por los diálogos de paz. Si bien este panorama exige prontas ayudas, este territorio se prepara para subir un peldaño en sus 30 años de existencia. Según manifestó monseñor Múnera Correa se “ha dado los primeros pasos” para convertirse en diócesis. “Es un camino trazado que tenemos que hacer con unos pasos muy concretos”, afirmó el prelado.
ENTREVISTA MONSEÑOR FRANCISCO JAVIER MÚNERA CORREA, I.M.C. 

Más datos del Vicariato Apostólico de San Vicente del Caguán y hierarchy.org
Fuente: CEC