Jesús quiere construir el futuro contigo. ¿Te animas? El Papa con los jóvenes en la Vigilia

“No vinimos a este mundo a vegetar”, “no vamos a gritar ahora contra nadie, no vamos a pelear, no queremos destruir”. Pero “es muy triste pasar por la vida sin dejar una huella”, y Jesús, “el Señor del riesgo, del siempre más allá”, hoy nos llama, nos convoca, nos invita, a “cambiar el sofá por los botines, para jugar de titulares en la vida”. Y “nuestra respuesta a este mundo en guerra se llama: fraternidad”.

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FRANCIA: Líder musulmán sorprende con enérgica reacción tras asesinato de sacerdote

Mohammed Karabila, presidente de la asociación cultural musulmana e imán de una de las mezquitas de Saint Etienne du Rouvray, se negó a dar sepultura según el rito islámico a uno de los asesinos del P. Jacques Hamel, degollado cuando celebraba Misa.
Mohammed Karabila, imam de la mosquée de Saint-Etienne-du-Rouvray et président du Conseil régional du culte musulman de Haute-Normandie. / L’Express
Karabila rechazó que su comunidad vaya a participar “en la preparación del entierro” de Adel Kermiche, uno de los asesinos del sacerdote, porque eso significará “contaminar” el islam. “No vamos a contaminar el islam con esta persona”, “no participaremos en la preparación del cuerpo o del entierro”, expresó el líder musulmán al diario francés Le Parisien. Esta decisión fue respaldada por varios musulmanes, como Khalid El Amrani, un técnico de 25 años que indicó que es “normal” que la mezquita se niegue a ayudar en el sepelio. “Lo que hizo este hombre (Kermiche) fue inmoral, él ya no es parte de nuestra comunidad”, afirmó. Asimismo, The New York Times informó que un grupo de musulmanes y católicos se unieron en la oración del viernes en la mezquita de Saint Etienne du Rouvray, atendida por el imán Anouar Kbibech, quien condenó también el asesinato del P. Hamel. “Ustedes no son parte de la humanidad”, expresó en referencia a los terroristas. “Ustedes tienen una idea equivocada acerca de nosotros (los musulmanes) y no se los perdonaremos”, señaló. Además, Kbibech llamó a los musulmanes a visitar las iglesias este domingo y rezar en muestra de solidaridad con los cristianos. El 26 de julio los terroristas del Estado Islámico (ISIS) Abdel Malik Nabil Petitjean y Adel Kermiche, ambos de 19 años, ingresaron a la iglesia cuando el sacerdote celebraba la Misa, manteniendo como rehenes también a dos religiosas y tres personas más. Kermiche fue quien asesinó al P. Hamel con un cuchillo. Ambos terroristas fueron finalmente abatidos por la policía, que fue alertada por una de las religiosas que escapó durante un descuido de los yihadistas. FUENTE: ACIPRENSA

Por un instante ante la Amazonía

Vivir y reflexionar desde la experiencia amazónica

Sucumbíos portada Serpenteando como lo hiciera la víbora, así el rió lo hace por aquella llanura poblada de verde intenso. Desde el segundo piso de la casa parece tan gigante e imponente, y con la mirada atónita, se vislumbra la pasividad y el misterio de la espesa selva que lo rodea. Es como una vena gigante que nutre una parte de la existencia, y la amazonia se jacta de su elegancia, donde el agua corre como suspendida, nutriendo y dejándose nutrir por ser la misma vida. Sin la neurosis que produce el móvil, ni la luz parpadeante que indica la voracidad de las redes, ni los ruidos intranquilizantes que cortan el encuentro con lo sublime, por un momento puedo conectarme, así fuera de forma intermitente, con el misterio de la verdad no definida. Creí que vivía conectado, agotando las posibilidades de lo inimaginado, pero en aquel momento de silencio mirando el río, era como si Dios me pusiera ante el Edén revelado no imaginado, y como si las cosas no desearan ser nombradas sino simplemente admiradas, como la primera vez que fueron encontradas. Ante la vista conectada con la magnífica Amazonía, los estruendos del interior van ahogándose en la presencia de un silencio que al principio parece aterrador, pero que libera el corazón y lo sana como caricia de madre. No he de nombrar el río, como se suele hacer, porque todo se quiere dominar con las palabras, como si no fuera suficiente la mirada. Es que no hablo solo de este río y de este pedazo de selva, hablo de toda ella, la cual es gigante pero cada vez más pequeña. Es además de lo que significa ella sin pretender significarla, y de la posibilidad de entrelazarse a su misterio por un instante. Porque llamarla solamente selva es a su vez decir un universo de cosas. Es decirse también de mí, de ti, de aquel o de aquella, de eso, de nosotros, de lo que es y de lo que no es, de lo que vive y de lo que muere, de lo que se mueve y se aquieta, de lo que suena y de lo que solo susurra. Salidos de su interior, solo necesita el influjo de Dios para que encarne el reflejo del misterio eterno. Y se es mi madre ¿por qué me olvido de sus entrañas? La amnesia nos atraviesa con violencia para volvernos contra quien nos ha parido.  Como en el Edén Dios nos forma con esa tierra y con esas raíces para hacernos a su imagen y semejanza, pero el olvido parece más fuerte que la gratitud. No hay dudad entonces que Dios y ella se han unido en el amor y el fruto de aquella fidelidad eterna es el misterio de la vida. Y cuando la contemplo en el reflejo tenue del color marrón del río, me doy cuenta que no solamente de su interior hemos salido, sino también que nos da la medicina contra el miedo y la apatía, contra lo que mata lentamente dejando solo despojos con deseos insaciables y vidas sin sentido. No soy yo el que por instantes al contemplar al río atrapo su misterio, es ella que me ha atrapado entregándose sin reservas, como la madre cuida entre sus brazos a su pequeño.  Por un momento entonces soy libre, por un instante mi mente, mi corazón y mi espíritu siente la frescura de lo sublime. Y no es que sea solo una narcosis del instante, como si ella fuera mezquina y egoísta como los hombres, sino que el enfermo corazón y la mente calcinada sufre la melancolía de lo enfermizo, porque ya no encuentra sentido si no tiene la lástima que trae consigo el saberse esclavo de lo que ha vivido. Entonces ¿Cuándo vendrá la conversión? ¿En qué momento Dios nos dará nuestro propio Pentecostés? ¿Es que todo ser humano no necesita una caída del caballo como Saulo de Tarso? Quien no se lo pregunte es porque el hielo de la pasividad ha hecho metástasis en todo su interior y solo le queda esperar la inminente opacidad de la vida. Ante ella, la Amazonia, con la mirada fija, sin los recalcitrantes sonidos de la modernidad, aunque solo fuera por un instante, sentía como era sanado, como era filtrado en la esperanza de una <<nueva creación>> La cual, ya estando allí, solo la podía contemplar por instantes, como el Edén perdido, escondido a los ojos de la mayoría de los mortales, y derramado ante la vista de los sencillos, de aquellos que la siguen amando sin reservas, de los que se amantan de su <<leche>> sin agotarla y lastimarla.    Estando en aquella humilde vivienda con sus moradores, al lado del río, los ladridos de los perros alertaban la posibilidad del alimento. Como llamados por la misma naturaleza para ser saciados, saltaron al vote porque ya venía bajando por el rio la boruga o también conocida Wanta. Alegría para grandes y pequeños, ya que el chico de siete años ponía sobre su hombro el regalo que la madre tierra les había dado. Y no muy lejos de allí, otro joven padre de familia advertía en una noche lluviosa, como sus perros habían atrapado algo. De nuevo la Amazonia premiaba, pero ahora con el armadillo y nosotros los visitantes éramos igualmente saciados. ¡Hasta los perros te ponen la comida en la mesa! Era nuestro clamor de asombrados. Sucumbíos cuadrado¿Cómo no sentirse sanado?  ¿aunque sea por un instante? Ante ella, la Pachamama, vestida de inigualables ropajes, y en aquel instante con el traje multicolor de la verde vida. Porque si en otra parte se cubre de otros ropajes, he tenido la dicha de verla vestida de Amazonía. No me olvido de aquel momento, ante el inmenso río, porque, aunque solo fuera por un momento, para luego volver a la tensión de la existencia y la lucha por conciliar los <<demonios del interior>>, sentía que Dios me la había entregado como madre y como sanadora, como fraterna consejera y como el Edén perdido; como un momento de conversión en el camino hacia la patria de Dios, en la que Pentecostés anhelado y la caída del caballo buscado, se va dando en la medida en que amamos y nos dejamos amar por esa vida dada por Dios en la creación. Por: Oscar Hernández, imc (Sucumbíos – Ecuador, 29 de Julio de 2016).  

Cruzando Fronteras, construyendo la Paz…

Ayer se concluyeron los proyectos educativos y comunitarios dirigidos por jóvenes extranjeros de Brasil, Puerto Rico y Francia en los barrios de Moralba y Santa Rosa, sectores de la Parroquia Madre del Divino Amor, parroquia que acompañan pastoralmente los formados del filosofado de la Consolata de Bogotá. AIESEC 2 Siete semanas en las que se desarrollaron tres proyectos en articulación con la organización de intercambio estudiantil mundial AIESEC: – Golombiao, futbol para la paz – Horizontes: iniciativa de formación en derechos humanos – We speak, clases de inglés y portugués. Estas iniciativas buscan ser pasos para la construcción de una pastoral afro en uno de los sectores de la ciudad, donde algunos de los niños y jóvenes son víctimas del conflicto armado colombiano, los cuales llegaron desde 2005 y son acompañados por diferentes organizaciones, como el Centro COMParte, por medio de acciones de promoción humana y espiritual. Cada uno de los proyectos fue desarrollado para crear un ambiente de paz y construcción comunitaria, sembrando en niños y jóvenes valores para la búsqueda de caminos de conciliación y encuentro de culturas, por ser Santa Rosa el lugar donde conviven personas de diferentes regiones del país que han llegado por diversos motivos migratorios. Esta experiencia de intercambio universitario y profesional logro articular en estas semanas diferentes fuerzas sociales que convergen en el sector como son: Centro COMParte, Fundación Proyectar Sin Fronteras, seminaristas de los Misioneros de la Consolata, proyecto Atrapasueños y Comedor comunitario Crdc Puente Colorado. El desafío para la Parroquia es darle continuidad a cada uno de los proyectos para seguir construyendo un territorio de paz. Por: Jonathan Acuña, seminarista.

“Necesito sacerdotes que amen la misión”: Mons. Quintero Díaz

Sacerdotes que se le midan a todo, colaboración económica para solventar obras de evangelización y actualización de los presbíteros, son tres necesidades urgentes que debe resolver el Vicariato Apostólico de Leticia, así lo aseguró monseñor José de Jesús Quintero Díaz.

Nota Vicariato Apostólico de Leticia
ENTREVISTA MONSEÑOR JOSÉ DE JESÚS QUINTERO DÍAZ
En esta misma línea expresó que las obras de evangelización, concretamente capillas que se van construyendo requieren de un apoyo económico. Si bien Obras Misionales Pontificias (OMP) colabora con recursos, todavía hace falta más aportes para finalizar estas obras. La formación de los sacerdotes es otro requerimiento. El obispo aseguró que faltan recursos para la formación permanente en pastoral, liturgia y otras áreas fundamentales para cumplir la misión evangelizadora en la región. Este territorio todavía no cuenta con la posibilidad de sostener a los presbíteros, por ello la presencia, bajo colaboración, de los sacerdotes en este territorio solo será posible si las jurisdicciones costean los gastos de su manutención. “Aquí tenemos muchas limitaciones, pero si quieren venir les aseguro que no les faltará el pancito de cada día”, aseguró el prelado. Monseñor Quintero Díaz explicó que la necesidad de sacerdotes se debe a que en este territorio se ha presentado un éxodo de presbíteros debido a la falta de identidad con la región. “Muchos de los sacerdotes no hicieron su proceso en el vicariato”, añadió el obispo. Actualmente cuenta con un seminarista de origen indígena. Espera que en el futuro las diócesis puedan formar seminaristas con un perfil que se adecue a las necesidades de su región.
Para ver en alta resolución haga clic sobre la imagen Leticia cuenta con 12 parroquias que están ubicadas en el Amazonas (6), el Putumayo (3) y en el Caquetá (3). Por la topografía de la región solo dos transportes sirven para el desplazamiento: lanchas con motor fuera de borda y aviones. Explicó que el transporte más costoso es la lancha y que los vuelos suelen salir cada 15 días. A nivel social esta región no está exenta de la pobreza, la precariedad en la educación y la salud, sin embargo tiene fortalezas que le permiten subsistir, como por ejemplo la solidaridad y la riqueza natural. Comentó que permanentemente se realizan brigadas de salud entre Colombia, Brasil y Perú. Expresó que una de sus preocupaciones es la de apoyar a los pobladores para que puedan completar sus estudios básicos y en algunos casos superiores. Aseguró que esta región “está libre” del flagelo de la violencia. Monseñor José de Jesús Quintero Díaz fue nombrado Vicario Apostólico de Leticia el 2 de febrero de 2001  por San Juan Pablo II. Fuente: CEC

Inauguración de la 31º Jornada Mundial de la Juventud, en Cracovia (Polonia)

Esperando al Papa el Arzobispo de Cracovia inaugura la JMJ 2016, invitando a utilizar en estos días “el lenguaje del Evangelio, el lenguaje del amor”

(RV).-  “Queridos amigos ¡bienvenidos a Cracovia!” El saludo del card. Stanislaw Dziwisz resonó fuerte el martes 26 de julio por la tarde en la inmensa explanada del Parque Blonia al presidir en la capital polaca la Santa Misa de apertura de la XXXI Jornada Mundial de la Juventud ante miles de chicos y chicas de todo el mundo. “Ha llegado la hora esperada desde hace tres años”, comenzó diciendo emocionado el Arzobispo de Cracovia. “La hemos esperado desde el día en el que el Papa Francisco anunció en Rio de Janeiro que la próxima Jornada Mundial de la Juventud sería en Polonia”.“Han llegado desde todos los continentes y de todas las naciones, del oriente y del occidente, del norte y del sur de nuestro globo”, observó el prelado. “Traen con ustedes muchas experiencias. Tienen muchos deseos. Hablan muchas lenguas. Pero desde hoy todos utilizaremos el lenguaje del Evangelio. El lenguaje del amor. El lenguaje de la fraternidad, de la solidaridad y de la paz”. Al dar una vez más a todos su calurosa bienvenida a la “ciudad de Karol Wojtyła”, Dziwisz recordó que allí precisamente san Juan Pablo II maduró en su servicio a la Iglesia y desde allí se puso en camino por los senderos del mundo para anunciar el Evangelio de Jesucristo. “Bienvenidos a la ciudad en la cual vivimos de manera particular el misterio y el don de la Divina Misericordia”, subrayó. “Jesucristo nos habla hoy, en Cracovia, a orillas del río Vístula, que atraviesa toda Polonia, de los montes al mar”. El Arzobispo de Cracovia invitó luego a los jóvenes a formularse las siguientes preguntas y a buscar las respuestas. ¿Desde dónde venimos a este encuentro? ¿Hoy, en este momento de nuestra vida, dónde estamos? ¿Desde este momento, en qué dirección colocaremos el resto de nuestra vida? ¿Qué nos llevaremos de este lugar?  “En estos días compartamos lo más precioso que tenemos. Compartamos nuestra fe, nuestras experiencias, nuestras esperanzas. Queridos jóvenes amigos, en estos días modelen sus pensamientos y sus corazones”, fue su invitación. “Cracovia vive del misterio de la Divina Misericordia, gracias también a  la humilde Sor Faustina y gracias a Juan Pablo II, que han sensibilizado a la Iglesia y al mundo sobre esta particular característica de Dios”, Recordó. “Regresando a sus países, a sus casas y comunidades, llévense la chispa de la misericordia.   Lleven  a los demás la llama de su fe y con ella enciendan otras llamas, para que los corazones humanos latan al ritmo del Corazón de Jesús, que es ‘fuente ardiente de caridad’. Que la llama del amor envuelva a todo nuestro mundo, para que en él no haya más egoísmo, violencia e injusticia, sino sobre nuestra tierra se refuercen la civilización del bien, de la reconciliación, del amor y de la paz”. En su homilía citando al profeta Isaías que hoy nos habla de lo “hermosos que son los pasos del que trae la buena noticia”, el card. Dziwisz puntualizó que ese mensajero fue Juan Pablo II, iniciador de las Jornadas Mundiales de la Juventud, amigo de los jóvenes y de las familias. “También  ustedes sean tales mensajeros. Lleven por el mundo la buena noticia de Jesucristo. Testimonien que vale la pena confiar en Él. Abran de par en par las puertas de su corazón a Cristo”, finalizó. (RC-RV) FUENTE: Radio Vaticano

NOTA: De la Consolata participan un grupo de jóvenes: 17 de Italia, 21 de España, 5 de Portugal, 19 de Kenya, 32 de México, 10 de Colombia e 11 de Polonia. Están acompañados por 17 sacerdotes (13 IMC y 4 diocesanos), 3 seminaristas e por el obispo José Luis Ponce de León (argentino que es obispo en Swazilandia – Sudáfrica). Los participantes de Colombia son 10 jóvenes de la parroquia Madre de las Misiones, de Bogotá.

Alvaro Jaime Gacharná Camero en Instagram_ “Grupo consolata”Modelia Colombia JMJ

FRANCIA: El imán de Normandia llora el asesinato de su amigo el cura

Los musulmanes locales: “Todas nuestras oraciones son para su familia y la comunidad católica”

El sacerdote Jacques Hamel

El Sacerdote Jacques Hamel (Foto Web De La Parroquia)

(ZENIT – Roma).- El presidente del Consejo regional del culto musulmán de la región de Alta Normandía, Mohammed Karabila, encargado de la mezquita de la ciudad de Etienne-du-Rouvray, se definió “horrorizado por la muerte de mi amigo”, el sacerdote Jacques Hamel, este martes en la iglesia. Dos individuos con arma blanca perpetraron el ataque contra la iglesia de la pequeña ciudad de Normandía, realizando una arenga, matando al sacerdote e hiriendo gravemente a otra persona. “Todas nuestras oraciones son para su familia y la comunidad católica” declaró el líder musulmán de la mezquita construida en el año 2000 en un terreno ofrecido por la parroquia católica de la ciudad. Refiriéndose al sacerdote señaló: “Es alguien que dio su vida por los demás. En la mezquita estamos anonadados” añadió. El sacerdote y el imán se conocían bien y habían tenido diversos encuentros, “desde las intervenciones públicas hasta en las salas de fiestas”, dijo. “Nosotros eramos parte de un comité interconfesional fundado hace 18 meses. Nosotros debatíamos sobre religión convivencia juntos”, añadió. Según el periódico Paris-Normadie, uno de los comités se reunió en diciembre del año pasado, en el que participaron unas doscientas personas, creyentes o no, sacerdotes, rabinos, musulmanes, militantes, asociaciones de barrio, reflexionaron sobre la idea de “vivir juntos”. “Hace 18 meses iniciaron a atacar a los civiles y ahora ellos apuntan a los símbolos religiosos y toman como pretexto nuestra religión. Esto no es posible” dijo. FUENTE: ZENIT

Monseñor Luis Augusto Castro, imc: artesano de la paz…

Monseñor Luis Augusto Castro, trabajador constante en la solución de conflictos, de posiciones vehementes y espíritu conciliador. Considerado como un auténtico misionero de la paz…

Presentamos a continuación algunos apartes de la entrevista realizada por la oficina de comunicaciones de la arquidiócesis de Bogotá, al actual arzobispo de Tunja y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Monseñor Luis Augusto Castro Quiroga es Bogotano, nació el 08 de abril de 1942, tiene 74 años. Estudió en el Instituto San Bernardo De la Salle de Bogotá de la  Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y en el Seminario Menor de los Padres  Misioneros de la Consolata. Cursó los estudios de filosofía en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Estudió teología en la Universidad Urbaniana en Italia. Recibió la ordenación sacerdotal en Roma, el 24 de diciembre de 1967. Siendo sacerdote, realizó una especialización en orientación psicológica en la  Universidad de Plttsburg y obtuvo el doctorado en teología en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Entre 1973 y 1975 ejerció como vicario cooperador de la Parroquia de la Catedral y rector de la Universidad de la Amazonía en Florencia, departamento de Caquetá. Posteriormente, entre 1975 y 1978, monseñor Castro asumió como director del Seminario Mayor para los estudios de Filosofía del Instituto Misiones Consolata en Bogotá y simultáneamente Consejero Provincial. Entre 1978 y 1981 trabaja como superior provincial de su Instituto en Colombia. Luego, entre 1981 y 1986 es consejero general del mismo Instituto en Roma. De Roma al Caguán Monseñor Castro Quiroga el 17 de octubre de 1986 es consagrado como obispo titular y vicario apostólico en San Vicente del Caguán y Puerto Leguízamo, en los departamentos de Caquetá y Putumayo, labor que desempeñó por 13 años. Luego, el 4 agosto de 1995, ingresa a la Comisión de Conciliación Nacional y comienza una gira por diferentes municipios del país en pro de la paz y los diálogos. El 14 de marzo de 1998 fue nombrado Arzobispo de Tunja. Entre 2002 y 2005 fue Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. El 5 de julio de 2005 al 5 de julio de 2008 fue elegido Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Fue reelegido en el cargo de Presidente de la Conferencia Episcopal el 9 de julio de 2014 por un periodo de 3 años, a la fecha. Experiencias de trabajo duras, pero gratificantes por la labor cumplida Dialogar con monseñor Castro es llenarse de paz y de alegría, ante un cúmulo de experiencias de trabajo a favor de los más desprotegidos como indígenas y colonos de diferentes partes del país, con los que realizó un trabajo alrededor de la guerrilla, del narcotráfico y de muchas circunstancias que se vivieron en la región en aquella época. Entre los departamentos del Caquetá y el Putumayo, aprendió el difícil idioma de las negociaciones en medio del conflicto armado. Sin embargo la misión fue cumplida; se lograron construir comunidades cristinas”, aseveró. Es reconocido como un pastor auténtico que trabaja por el desarrollo de las comunidades, la protección a los más pobres y su inquebrantable vocación por la paz y la sana convivencia. Todos somos constructores de un nuevo país En noviembre de 2010, monseñor Castro recibió el premio nacional de paz honorífico, un importante reconocimiento a su labor en defensa de la vida y por la reconciliación. El premio fue otorgado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Pero de estos reconocimientos habla poco, es más casi ni los menciona, su sencillez es desbordante, por esta razón es un convencido que la paz se construye entre todos, volviendo a la sensibilidad del ser humano y por supuesto a la práctica de la misericordia, que para él es una acción, es verdaderamente, un arte. Conozca más detalles de la entrevista hecha a monseñor Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, invitado especial de la arquidiócesis de Bogotá.
Fuente: Of. comunicaciones Arquidiócesis de Bogotá

29 años del martirio de Alejandro Labaka e Inés Arango

Coca – Ecuador, 21 de julio de 1987 – 21 de julio de 2016

Alejandro Labaka, Vicario de Aguarico, e Inés Arango, misionera, en la selva ecuatoriana.

El 21 de julio de 1987, el obispo capuchino Alejandro Labaka y la hermana Inés Arango, dos misioneros en la Amazonia ecuatoriana, fueron matados por las lanzas de los nativos huaorani. Frente a la explotación de los recursos naturales de parte de las grandes compañías petroleras, el obispo había priorizado la vida de las personas y defendido con coraje los derechos de las minorías indígenas. Paradójicamente, los indígenas, que se sentían acorralados, mataron a los dos misioneros que les ofrecían su apoyo.
En 1966 «aparecieron» los últimos restos de un pueblo indígena, y les llamaron los tetetes. Al poco tiempo, estos pocos supervivientes volvieron a desaparecer selva adentro. Pero el padre Alejandro Labaka, responsable de los capuchinos que se habían encontrado con los tetetes, tomó en serio este hecho y reflexionó sobre dicha circunstancia: «La sociedad no suele preocuparse mucho de los pueblos pequeños, tienen otros problemas y se olvidan de la gente de la selva… pero los misioneros debemos creer en el Evangelio, allí Jesús dice que dejó las 99 ovejas para buscar una; los que son pocos tienen tanto valor como los muchos; Jesús se preocupó de los pequeños y abandonados. Así debemos hacer. Estas minorías indígenas son los más antiguos pobladores de Ecuador, son los verdaderos dueños de su país, los que estaban acá antes del Estado, muy anteriores a la República y a sus leyes, y debemos ayudar a que la sociedad los reconozca como los primeros ciudadanos, los respete, los ayude y los proteja». Durante 25 años se dedicó al acercamiento con los huaorano (o aucas), aprendiendo a vestir, a comer, a vivir como ellos y a hablar su lengua, el huao. Llegó a ser conocido y querido por todos los grupos huaorani, todos menos uno: los tagaeri, tribu irreductible que jamás había aceptado la intromisión de nadie en su territorio, que poco a poco se había visto acorralada y con menos territorio debido al trabajo de explotación de las compañías petrolíferas en la selva amazónica ecuatoriana. Precisamente por ello, monseñor Labaka se obsesionaba por compartir y ser aceptado por ellos. Además, realizó un trabajo de denuncia contra las compañías, instituciones y gobierno, constantemente cuestionados, en defensa de la vida y la cultura de los pueblos amazónicos. En junio de 1987, un mes antes del asesinato-martirio el él y de la hermana Inés, pasan varios días conviviendo con otros grupos huaorani «para mantener los lazos de amistad». El 10 y 11 de julio vuelan sobre la casa tagaeri descubierta poco antes, pero no encuentran a nadie. El día 17, después de arrojar unos regalos, encuentran a un grupo de ellos. Escribe: «Regresamos felices con los primeros signos de buena acogida». Esa misma tarde tiene una reunión con los altos representantes de Petrobrás (la compañía petrolera que estaba trabajando en la selva). No se sabe lo tratado en esa reunión, pero sí que el misionero salió preocupado y totalmente decidido a introducirse en el territorio de los tagairi. Quizás la compañía petrolera se mostró decidida a entrar inmediatamente en dicho territorio, dispuesta a todo para sojuzgar a los tagaeri. Resolvió poner en peligro su vida como único medio para defender la vida del grupo indígena de los tagaeri. Su plan sería el de convencerles de que cambiaran de lugar para evitar su exterminio. Así, pocos días después, el 21 de julio, desde un helicóptero alquilado, logra bajar junto a la hermana Inés, en un claro del bosque, hacia el sur de Coca. El helicóptero debía volver una hora más tarde, pero se perdió en la selva, así que volvió al día siguiente. No encontraron a nadie, sólo divisaron los cadáveres delante de la casa… El misionero aragonés Javier Aznárez, sacerdote y médico, preparó los cadáveres y dijo que contó 160 orificios en el cuerpo de monseñor y 67 en el de la madre Inés. Lo que les hicieron no puede llamarse crueldad, aunque pueda parecerlo, sino que son ritos de los huaos, difícilmente explicables, donde participan hombres y niños, como si mataran a un jabalí, con sus lanzas con 20 centímetros de punta y dentadas, que desgarran el cuerpo por dentro. Así fue todo: un día bajaron ambos en un claro de la selva, donde los indígenas estaban protegidos. Monseñor desciende primero y se despoja de sus ropas. Inés guarda en un bolsillo el paño que cubría su cabeza y se quita los zapatos. El helicóptero se aleja. Al día siguiente, al amanecer, monseñor yace sobre el tronco de un árbol derribado, con ochenta y cuatro lanzas taladrándole el cuerpo… y cerca de otros ochenta orificios en el cuerpo. Ella se halla sentada en la entrada de la casa de los indios, con veintiuna lanzas en su carne, nos hombros desencajados, los ojos en dirección al cadáver del obispo, la boca entreabierta. Hágase, Señor, tu voluntad. Alejandro quería de verdad a los indígenas y ese amor fue tan grande como para llevarle a dar la vida por ellos. Siempre fue consciente del peligro de vida que implicaba esta difícil misión. En 1965, su presencia en el Concilio Vaticano II le pareció circunstancia privilegiada y providencial para presentar a Pablo VI, con toda confianza, los temores que había manifestado a los superiores de la comunidad: «Tengo en la prefectura grupos esquivos y salvajes, conocidos con el nombre de aucas, que matan a los que entran en sus dominios y hacen también incursiones hacia las partes civilizadas donde siembran el terror con sus muertes». Quiso que el Papa se pronunciara sobre este acercamiento difícil y peligroso… Con carta de la secretaría de Estado se le contestó que su iniciativa respondía al «bien del Evangelio», pero lo que más significó para él fueron las palabras de Pablo VI en noviembre del 65: con una alentadora sonrisa le dijo «¡Ánimo, ánimo!» refiriéndose a su trabajo con los huaorani. Estaba poniendo sobre el tapete la cuestión de qué es más importante, qué es prioritario: la vida de unas personas o la explotación de unos recursos naturales. Para monseñor fue de absoluta prioridad la vida de los indígenas, y por eso se le puede considerar con toda verdad mártir de la defensa de la vida y la cultura indígena. Esto parecía entonces una locura, pero desde su muerte, sus palabras, su esfuerzo y su muerte han abierto un camino. Muere como huaorani, en defensa de los huaorani, matado por los huaorani, tendido como enemigo, confundido con sus enemigos… ASISTIR VIDEO: Alejandro e Inés “Testigos de la fe hasta el martirio”
Fuente: alejandroeines