Misioneros de la Consolata en América inician la elaboración del Proyecto Continental

La programación de la Asamblea Continental Pre-capitular de los Misioneros de la Consolata en el continente americano, que se realiza esta semana (del 8 al 14), en Bogotá – Colombia, incluye momentos de compartir y reflexión para dar respuestas a los desafíos de la misión hoy.

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Comisión de obispos estará en la fase pública de diálogos con ELN

Ante el anuncio hecho por parte del Gobierno Nacional para hacer público el inicio de diálogo con el grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN), el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, dijo que una delegación de cinco obispos estará como apoyo acompañando esta fase.

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III ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE IGLESIAS Y MINERÍA SERÁ EN BOGOTÁ.

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(Bogotá – Colombia, 27-07-2016).- Por tercera vez en América Latina, la red Iglesias y Minería, reunirá a religiosos, agentes de pastoral, movimientos sociales y líderes de comunidades afectadas por los grandes proyectos mineros en el continente. El encuentro será en Bogotá, Colombia, del 2 al 6 de setiembre.

En esta oportunidad, alrededor de 45 líderes, provenientes de 12 países, escucharán los clamores de las comunidades afectadas por la minería; reflexionarán y analizarán sobre las causas y consecuencias de los conflictos mineros en América Latina; profundizarán aspectos de la eco-teológica; y finalmente, definirán estrategias para el cuidado y defensa de la Casa Común.

Para el sacerdote Dário Bossi, uno de los destacados impulsores de la red, este tercer encuentro fortalece el trabajo colaborativo de los miembros de la red con las iglesias que están empeñadas en el “cuidado de la casa común”, como recomienda la encíclica del papa Francisco Laudato Si. “La experiencia nos muestra que estos encuentros fortalecen la mística, la resistencia y la búsqueda de alternativas de las comunidades que, en los más diversos territorios, sufren graves violaciones de sus derechos socio-ambientales y, en muchos casos, son hasta criminalizados por defender la vida”.

También este tipo de encuentros, continúa el padre Dário, “nos permiten una interacción eficaz con las jerarquías de las iglesias: en Bogotá tendremos reuniones con los responsables de la Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI). Es importante que nuestros obispos y pastores sean cada vez más sensibles en el apoyo a las pequeñas comunidades impactadas por la lógica de los grandes proyectos. El desarrollo que prometen las corporaciones mineras, aliadas a los estados nacionales, no favorece la vida de los pobres”.

La Red Iglesias y Minería, es un espacio ecuménico, conformado por comunidades cristianas de América Latina, equipos pastorales, congregaciones religiosas, grupos de reflexión teológica, laicas, laicos, obispos y pastores que buscan responder a los desafíos de los impactos y violaciones de los derechos socio-ambientales provocados por las actividades mineras en los territorios. “Nos une y nos inspira la fe y la esperanza en el Dios creador de la vida y de la madre naturaleza; un Dios que nos convoca a construir un mundo donde todas las personas vivamos con la dignidad de los hijos e hijas de Dios, en perfecta armonía con toda la creación”.

Desde su nacimiento en el 2013, esta red se ha propuesto trabajar para empoderar a las Comunidades afectadas por la minería; profundizar y divulgar una teología y espiritualidad ecológica; comunicar las violaciones provocadas por la megaminería, la resistencia de las comunidades afectadas, así como sus propuestas y alternativas orientadas al buen vivir; dialogar con las Iglesias, en todos sus niveles jerárquicos, para incidir en sus acciones en defensa de las comunidades y territorios afectados por la minería.
 
 
FUENTE: CLAI http://www.claiweb.org/index.php/15-para-banner-home/162-encuentro-latinoamericano-de-iglesias-y-mineria-sera-en-bogota

Jesús quiere construir el futuro contigo. ¿Te animas? El Papa con los jóvenes en la Vigilia

“No vinimos a este mundo a vegetar”, “no vamos a gritar ahora contra nadie, no vamos a pelear, no queremos destruir”. Pero “es muy triste pasar por la vida sin dejar una huella”, y Jesús, “el Señor del riesgo, del siempre más allá”, hoy nos llama, nos convoca, nos invita, a “cambiar el sofá por los botines, para jugar de titulares en la vida”. Y “nuestra respuesta a este mundo en guerra se llama: fraternidad”.

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FRANCIA: Líder musulmán sorprende con enérgica reacción tras asesinato de sacerdote

Mohammed Karabila, presidente de la asociación cultural musulmana e imán de una de las mezquitas de Saint Etienne du Rouvray, se negó a dar sepultura según el rito islámico a uno de los asesinos del P. Jacques Hamel, degollado cuando celebraba Misa.
Mohammed Karabila, imam de la mosquée de Saint-Etienne-du-Rouvray et président du Conseil régional du culte musulman de Haute-Normandie. / L’Express
Karabila rechazó que su comunidad vaya a participar “en la preparación del entierro” de Adel Kermiche, uno de los asesinos del sacerdote, porque eso significará “contaminar” el islam. “No vamos a contaminar el islam con esta persona”, “no participaremos en la preparación del cuerpo o del entierro”, expresó el líder musulmán al diario francés Le Parisien. Esta decisión fue respaldada por varios musulmanes, como Khalid El Amrani, un técnico de 25 años que indicó que es “normal” que la mezquita se niegue a ayudar en el sepelio. “Lo que hizo este hombre (Kermiche) fue inmoral, él ya no es parte de nuestra comunidad”, afirmó. Asimismo, The New York Times informó que un grupo de musulmanes y católicos se unieron en la oración del viernes en la mezquita de Saint Etienne du Rouvray, atendida por el imán Anouar Kbibech, quien condenó también el asesinato del P. Hamel. “Ustedes no son parte de la humanidad”, expresó en referencia a los terroristas. “Ustedes tienen una idea equivocada acerca de nosotros (los musulmanes) y no se los perdonaremos”, señaló. Además, Kbibech llamó a los musulmanes a visitar las iglesias este domingo y rezar en muestra de solidaridad con los cristianos. El 26 de julio los terroristas del Estado Islámico (ISIS) Abdel Malik Nabil Petitjean y Adel Kermiche, ambos de 19 años, ingresaron a la iglesia cuando el sacerdote celebraba la Misa, manteniendo como rehenes también a dos religiosas y tres personas más. Kermiche fue quien asesinó al P. Hamel con un cuchillo. Ambos terroristas fueron finalmente abatidos por la policía, que fue alertada por una de las religiosas que escapó durante un descuido de los yihadistas. FUENTE: ACIPRENSA

Por un instante ante la Amazonía

Vivir y reflexionar desde la experiencia amazónica

Sucumbíos portada Serpenteando como lo hiciera la víbora, así el rió lo hace por aquella llanura poblada de verde intenso. Desde el segundo piso de la casa parece tan gigante e imponente, y con la mirada atónita, se vislumbra la pasividad y el misterio de la espesa selva que lo rodea. Es como una vena gigante que nutre una parte de la existencia, y la amazonia se jacta de su elegancia, donde el agua corre como suspendida, nutriendo y dejándose nutrir por ser la misma vida. Sin la neurosis que produce el móvil, ni la luz parpadeante que indica la voracidad de las redes, ni los ruidos intranquilizantes que cortan el encuentro con lo sublime, por un momento puedo conectarme, así fuera de forma intermitente, con el misterio de la verdad no definida. Creí que vivía conectado, agotando las posibilidades de lo inimaginado, pero en aquel momento de silencio mirando el río, era como si Dios me pusiera ante el Edén revelado no imaginado, y como si las cosas no desearan ser nombradas sino simplemente admiradas, como la primera vez que fueron encontradas. Ante la vista conectada con la magnífica Amazonía, los estruendos del interior van ahogándose en la presencia de un silencio que al principio parece aterrador, pero que libera el corazón y lo sana como caricia de madre. No he de nombrar el río, como se suele hacer, porque todo se quiere dominar con las palabras, como si no fuera suficiente la mirada. Es que no hablo solo de este río y de este pedazo de selva, hablo de toda ella, la cual es gigante pero cada vez más pequeña. Es además de lo que significa ella sin pretender significarla, y de la posibilidad de entrelazarse a su misterio por un instante. Porque llamarla solamente selva es a su vez decir un universo de cosas. Es decirse también de mí, de ti, de aquel o de aquella, de eso, de nosotros, de lo que es y de lo que no es, de lo que vive y de lo que muere, de lo que se mueve y se aquieta, de lo que suena y de lo que solo susurra. Salidos de su interior, solo necesita el influjo de Dios para que encarne el reflejo del misterio eterno. Y se es mi madre ¿por qué me olvido de sus entrañas? La amnesia nos atraviesa con violencia para volvernos contra quien nos ha parido.  Como en el Edén Dios nos forma con esa tierra y con esas raíces para hacernos a su imagen y semejanza, pero el olvido parece más fuerte que la gratitud. No hay dudad entonces que Dios y ella se han unido en el amor y el fruto de aquella fidelidad eterna es el misterio de la vida. Y cuando la contemplo en el reflejo tenue del color marrón del río, me doy cuenta que no solamente de su interior hemos salido, sino también que nos da la medicina contra el miedo y la apatía, contra lo que mata lentamente dejando solo despojos con deseos insaciables y vidas sin sentido. No soy yo el que por instantes al contemplar al río atrapo su misterio, es ella que me ha atrapado entregándose sin reservas, como la madre cuida entre sus brazos a su pequeño.  Por un momento entonces soy libre, por un instante mi mente, mi corazón y mi espíritu siente la frescura de lo sublime. Y no es que sea solo una narcosis del instante, como si ella fuera mezquina y egoísta como los hombres, sino que el enfermo corazón y la mente calcinada sufre la melancolía de lo enfermizo, porque ya no encuentra sentido si no tiene la lástima que trae consigo el saberse esclavo de lo que ha vivido. Entonces ¿Cuándo vendrá la conversión? ¿En qué momento Dios nos dará nuestro propio Pentecostés? ¿Es que todo ser humano no necesita una caída del caballo como Saulo de Tarso? Quien no se lo pregunte es porque el hielo de la pasividad ha hecho metástasis en todo su interior y solo le queda esperar la inminente opacidad de la vida. Ante ella, la Amazonia, con la mirada fija, sin los recalcitrantes sonidos de la modernidad, aunque solo fuera por un instante, sentía como era sanado, como era filtrado en la esperanza de una <<nueva creación>> La cual, ya estando allí, solo la podía contemplar por instantes, como el Edén perdido, escondido a los ojos de la mayoría de los mortales, y derramado ante la vista de los sencillos, de aquellos que la siguen amando sin reservas, de los que se amantan de su <<leche>> sin agotarla y lastimarla.    Estando en aquella humilde vivienda con sus moradores, al lado del río, los ladridos de los perros alertaban la posibilidad del alimento. Como llamados por la misma naturaleza para ser saciados, saltaron al vote porque ya venía bajando por el rio la boruga o también conocida Wanta. Alegría para grandes y pequeños, ya que el chico de siete años ponía sobre su hombro el regalo que la madre tierra les había dado. Y no muy lejos de allí, otro joven padre de familia advertía en una noche lluviosa, como sus perros habían atrapado algo. De nuevo la Amazonia premiaba, pero ahora con el armadillo y nosotros los visitantes éramos igualmente saciados. ¡Hasta los perros te ponen la comida en la mesa! Era nuestro clamor de asombrados. Sucumbíos cuadrado¿Cómo no sentirse sanado?  ¿aunque sea por un instante? Ante ella, la Pachamama, vestida de inigualables ropajes, y en aquel instante con el traje multicolor de la verde vida. Porque si en otra parte se cubre de otros ropajes, he tenido la dicha de verla vestida de Amazonía. No me olvido de aquel momento, ante el inmenso río, porque, aunque solo fuera por un momento, para luego volver a la tensión de la existencia y la lucha por conciliar los <<demonios del interior>>, sentía que Dios me la había entregado como madre y como sanadora, como fraterna consejera y como el Edén perdido; como un momento de conversión en el camino hacia la patria de Dios, en la que Pentecostés anhelado y la caída del caballo buscado, se va dando en la medida en que amamos y nos dejamos amar por esa vida dada por Dios en la creación. Por: Oscar Hernández, imc (Sucumbíos – Ecuador, 29 de Julio de 2016).  

Cruzando Fronteras, construyendo la Paz…

Ayer se concluyeron los proyectos educativos y comunitarios dirigidos por jóvenes extranjeros de Brasil, Puerto Rico y Francia en los barrios de Moralba y Santa Rosa, sectores de la Parroquia Madre del Divino Amor, parroquia que acompañan pastoralmente los formados del filosofado de la Consolata de Bogotá. AIESEC 2 Siete semanas en las que se desarrollaron tres proyectos en articulación con la organización de intercambio estudiantil mundial AIESEC: – Golombiao, futbol para la paz – Horizontes: iniciativa de formación en derechos humanos – We speak, clases de inglés y portugués. Estas iniciativas buscan ser pasos para la construcción de una pastoral afro en uno de los sectores de la ciudad, donde algunos de los niños y jóvenes son víctimas del conflicto armado colombiano, los cuales llegaron desde 2005 y son acompañados por diferentes organizaciones, como el Centro COMParte, por medio de acciones de promoción humana y espiritual. Cada uno de los proyectos fue desarrollado para crear un ambiente de paz y construcción comunitaria, sembrando en niños y jóvenes valores para la búsqueda de caminos de conciliación y encuentro de culturas, por ser Santa Rosa el lugar donde conviven personas de diferentes regiones del país que han llegado por diversos motivos migratorios. Esta experiencia de intercambio universitario y profesional logro articular en estas semanas diferentes fuerzas sociales que convergen en el sector como son: Centro COMParte, Fundación Proyectar Sin Fronteras, seminaristas de los Misioneros de la Consolata, proyecto Atrapasueños y Comedor comunitario Crdc Puente Colorado. El desafío para la Parroquia es darle continuidad a cada uno de los proyectos para seguir construyendo un territorio de paz. Por: Jonathan Acuña, seminarista.