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Proceso de Paz en Colombia

Padre Benjamín Martínez, imc, politólogo y párroco en Cartagena del Chairá (Caquetá), nos contextualiza sobre el proceso de paz que se vive en Colombia, las implicaciones y los acuerdos que se vienen implementando para lograrlo.

 

 

Misioneros de la Consolata en América definen opciones y servicios

Definir un Proyecto Continental para los misioneros de la Consolata en América. Este es el objetivo de la Asamblea Continental Pre-capitular del Instituto Misiones Consolata (IMC) que se realiza esta semana, del 8 al 14, en Bogotá, Colombia.

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Misioneros de la Consolata en América inician la elaboración del Proyecto Continental

La programación de la Asamblea Continental Pre-capitular de los Misioneros de la Consolata en el continente americano, que se realiza esta semana (del 8 al 14), en Bogotá – Colombia, incluye momentos de compartir y reflexión para dar respuestas a los desafíos de la misión hoy.

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Presencia de consolación en la isla de Tierra Bomba

colombia

Desde Colombia, la vida de misión en la comunidad de Bocachica.

“ Yo soy la vid verdadera,  si una de mis ramas da uvas, mi Padre la poda y la limpia para que dé más”
(Cfr. Juan 15, 1-2)

Esto ha hecho el Señor en este pueblo de Bocachica confiado por la Iglesia Arquidiocesana de Cartagena al cuidado pastoral de los padres y hermanas misioneros y misioneras de la Consolata por más de 20 años.

Después de una evangelización hecha a “pies descalzos” y tan cercana a los fieles como el buen pastor a sus ovejas hoy agradecemos a Dios por el “bien hecho bien” así como lo quería nuestro padre fundador José Allamano.

Esta es nuestra historia:

La parroquia de la Bahía, como fue llamada en ese entonces, con sede principal en el corregimiento de Pasacaballos ubicada a las afueras de la ciudad de Cartagena de Indias, abarcaba los pueblos de las islas de Barú, Tierra Bomba y las del Rosario.

Los padres, salieron de esta misión a mediados del año 2000, entregándola bajo la dirección de la  Iglesia arquidiocesana de Cartagena. Ahora solo quedamos las hermanas, trabajando en comunión con los padres diocesanos en la isla de Tierra Bomba en el corregimiento de Bocachica, siendo actualmente ésta la parroquia de la Bahía: “Nuestra Señora del Rosario de Bocachica”.

colombia_pasDespués de más de 20 años de presencia misionera en estas tierras, contamos con grupos apostólicos comprometidos con la evangelización: ministros de la comunión, ministerio catequético,  ministerio musical y ministerio litúrgico (lectores de la Palabra). Es de sobresaltar el liderazgo que juega en este campo las mujeres, pues esta comunidad costeña, se caracteriza por  ser de una cultura machista. Todos estos grupos son conformados y liderados por mujeres, gracias a ellas, la comunidad Bocachicana ha logrado mantenerse firme en su fe, pues fueron preparadas para eso: con el transcurrir de los años, se logró que se desarrollara un fuerte sentido de pertenencia a su Iglesia, y gracias a ello, cada vez que por cualquier circunstancia venga faltar la presencia del sacerdote, son ellas a organizar y dirigir las ceremonias litúrgicas, y que la misma comunidad aprecia y valora. Desde los inicios, la presencia de las hermanas en Bocachica ha sido altamente apreciada gracias al espíritu altruista, misionero, apostólico y evangelizador  con la que cada hermana trabajó por el reino. Gracias a cada una de ellas por su esfuerzo, entrega y dedicación totales por tan incansable labor dejando en el ruedo de esta misión un pedacito de corazón. Hoy disfrutamos de los frutos de todos estos años de siembra y nos preparamos ahora a una nueva misión: la de consolidar una iglesia local, misionera arquidiocesana.

colombia_pas7MISIÓN BOCACHICA: “TIEMPO DE REVITALIZACIÓN”

Queremos compartirles algunas experiencias vividas en este tiempo litúrgico que pasó: Semana santa y Pascua.

UNA SEMANA SANTA CON TINTE AFRO

Este año, quisimos y preparamos junto con algunos fieles de la parroquia el Viacrucis en vivo en el que no solo se incluyó conmemoró la pasión de Jesús sino también fue la de ofrecerle como don de redención los pecados que esclavizan a esta comunidad isleña, ¡podríamos decir que fue en verdad, una Viacrucis litúrgicamente penitencial! ¡Fue una experiencia inolvidable! Recorrimos las calles principales del pueblo, y pasamos también en aquellos en que la Semana santa se disfruta y se goza festivamente a base de ron y cerveza. Fue increíble ver cómo las personas poco a poco, en cada estación se iban aglomerando para acompañar a “Jesús” en su pasión. Después de cada escena aparecía una mujer de la comunidad presentándole y  divulgando públicamente un pecado comunitario a Jesús, el cual lo recibía simbólicamente y lo hacía colgar en la cruz que cargaba hacia la llamada “estación del calvario” Fueron en total 10 los pecados que este Jesús tuvo que cargar hasta su muerte en la cruz y por los cuales se decía en cada una de ellas en coro:

“Toma Señor, te damos nuestra culpa, llévala contigo, carga con nuestro grave delito. Con tu muerte en esa cruz redimirás nuestros pecados. Sobre ti caerá el castigo que merecen nuestras faltas: Señor, ¡perdónanos y ten misericordia de nosotros”

COLOMBIA_bocachicaEn las últimas dos estaciones en las que se contempla la crucifixión, muerte y la sepelio de Jesús, la comunidad expectante contemplaba cómo su madre María acogía el cuerpo de su hijo y lo abrigaba en sus brazos maternos como si lo estuviera arrullando en cuanto que un fondo musical acompañaba esta conmovedora escena: “el diario de María” (Martín Valverde). Así comenzábamos y contemplábamos el misterio de nuestra redención hasta la solemne vigilia pascual. Después de 40 días de haber festejado este maravilloso acontecimiento en que vislumbramos la victoria sobre la muerte en Cristo, llegó la Vigilia de Pentecostés: un evento que como el viacrucis, convocó y reunió no solo los residentes sino también a todos los vecinos de los demás pueblos de la isla: Tierra Bomba y Caño del Oro. Una noche maravillosa colmada de oración y música, ambientada artísticamente por personas de la misma comunidad, amenizado y dirigido por un joven seminarista y por un grupo ministerial de música proveniente de Cartagena, donde todos sentimos y palpamos la presencia de Dios en medio de nosotros en dos momentos muy particulares: como la Vigilia se hizo al aire libre, corríamos el riesgo que un aguacero torrencial nos podría caer en cualquier momento pues había iniciado la temporada de invierno, y de hecho, esa noche se presentaba nublada y amenazaba agua en cualquier momento pero gracias a Dios, solo una ligera brizna cayó en breve sobre nosotros, A mitad del evento, la luz se fue, después de haber hecho un corto circuito en uno de los postes de la luz donde se había instalado un cable eléctrico para conectar las tomas para los equipos requeridos para el evento. En cuanto que todo el pueblo en un instante quedó a oscuras la preocupación surgió al esparcirse un olor a cable quemado, se pensó de inmediato en los equipos  que tal vez hubieran salido afectados por el corto, pero como por intuición o por el entusiasmo del momento, los asistentes comenzaron a aplaudir y a incentivar al locutor que dirigía la Vigilia a que siguiera orando, los aplausos se confundían  entre voces, como un susurro, de alabanza y en un instante como en un abrir y cerrar de ojos, la luz volvió a nuestro sector, reactivándose con él también los equipos. ¡Gloria al Señor! Fue el grito unánime proclamado en pleno parque público, de alrededor de unas 200 personas que participaron aproximadamente al evento. La emoción aumentó aún más por los hechos sucedidos en los presentes y asistentes, y así en medio de alabanzas y oraciones agradecimos a Dios por las maravillas que hace en su Iglesia.

colombia_pas5Quince días después, se organizó un Taller de Vida en el Espíritu, dirigido por la renovación carismática católica de Cartagena, dos días donde la comunidad recibió doctrina en la fe y en la que los condujo a recibir los dones y las gracias del Espíritu Santo en un ambiente de oración y recogimiento.

¡Por todo esto, damos gracias a Dios! A él sean dadas las alabanzas por todo lo que hace en nosotros y a través de nosotros impulsándonos a seguir siempre adelante sin desfallecer nunca, a seguir siendo lo que somos y seguiremos siendo: misioneros que no conocen límites ni fronteras.

Hermanas Gloria Ospina y Celina Otálvaro, mc

Misión de Bocachica

FUENTE: MC http://esp.missionariedellaconsolata.org/index.php/2016/07/11/presencia-de-consolacion-en-la-isla-de-tierra-bomba/

Por un instante ante la Amazonía

Vivir y reflexionar desde la experiencia amazónica

Sucumbíos portada Serpenteando como lo hiciera la víbora, así el rió lo hace por aquella llanura poblada de verde intenso. Desde el segundo piso de la casa parece tan gigante e imponente, y con la mirada atónita, se vislumbra la pasividad y el misterio de la espesa selva que lo rodea. Es como una vena gigante que nutre una parte de la existencia, y la amazonia se jacta de su elegancia, donde el agua corre como suspendida, nutriendo y dejándose nutrir por ser la misma vida. Sin la neurosis que produce el móvil, ni la luz parpadeante que indica la voracidad de las redes, ni los ruidos intranquilizantes que cortan el encuentro con lo sublime, por un momento puedo conectarme, así fuera de forma intermitente, con el misterio de la verdad no definida. Creí que vivía conectado, agotando las posibilidades de lo inimaginado, pero en aquel momento de silencio mirando el río, era como si Dios me pusiera ante el Edén revelado no imaginado, y como si las cosas no desearan ser nombradas sino simplemente admiradas, como la primera vez que fueron encontradas. Ante la vista conectada con la magnífica Amazonía, los estruendos del interior van ahogándose en la presencia de un silencio que al principio parece aterrador, pero que libera el corazón y lo sana como caricia de madre. No he de nombrar el río, como se suele hacer, porque todo se quiere dominar con las palabras, como si no fuera suficiente la mirada. Es que no hablo solo de este río y de este pedazo de selva, hablo de toda ella, la cual es gigante pero cada vez más pequeña. Es además de lo que significa ella sin pretender significarla, y de la posibilidad de entrelazarse a su misterio por un instante. Porque llamarla solamente selva es a su vez decir un universo de cosas. Es decirse también de mí, de ti, de aquel o de aquella, de eso, de nosotros, de lo que es y de lo que no es, de lo que vive y de lo que muere, de lo que se mueve y se aquieta, de lo que suena y de lo que solo susurra. Salidos de su interior, solo necesita el influjo de Dios para que encarne el reflejo del misterio eterno. Y se es mi madre ¿por qué me olvido de sus entrañas? La amnesia nos atraviesa con violencia para volvernos contra quien nos ha parido.  Como en el Edén Dios nos forma con esa tierra y con esas raíces para hacernos a su imagen y semejanza, pero el olvido parece más fuerte que la gratitud. No hay dudad entonces que Dios y ella se han unido en el amor y el fruto de aquella fidelidad eterna es el misterio de la vida. Y cuando la contemplo en el reflejo tenue del color marrón del río, me doy cuenta que no solamente de su interior hemos salido, sino también que nos da la medicina contra el miedo y la apatía, contra lo que mata lentamente dejando solo despojos con deseos insaciables y vidas sin sentido. No soy yo el que por instantes al contemplar al río atrapo su misterio, es ella que me ha atrapado entregándose sin reservas, como la madre cuida entre sus brazos a su pequeño.  Por un momento entonces soy libre, por un instante mi mente, mi corazón y mi espíritu siente la frescura de lo sublime. Y no es que sea solo una narcosis del instante, como si ella fuera mezquina y egoísta como los hombres, sino que el enfermo corazón y la mente calcinada sufre la melancolía de lo enfermizo, porque ya no encuentra sentido si no tiene la lástima que trae consigo el saberse esclavo de lo que ha vivido. Entonces ¿Cuándo vendrá la conversión? ¿En qué momento Dios nos dará nuestro propio Pentecostés? ¿Es que todo ser humano no necesita una caída del caballo como Saulo de Tarso? Quien no se lo pregunte es porque el hielo de la pasividad ha hecho metástasis en todo su interior y solo le queda esperar la inminente opacidad de la vida. Ante ella, la Amazonia, con la mirada fija, sin los recalcitrantes sonidos de la modernidad, aunque solo fuera por un instante, sentía como era sanado, como era filtrado en la esperanza de una <<nueva creación>> La cual, ya estando allí, solo la podía contemplar por instantes, como el Edén perdido, escondido a los ojos de la mayoría de los mortales, y derramado ante la vista de los sencillos, de aquellos que la siguen amando sin reservas, de los que se amantan de su <<leche>> sin agotarla y lastimarla.    Estando en aquella humilde vivienda con sus moradores, al lado del río, los ladridos de los perros alertaban la posibilidad del alimento. Como llamados por la misma naturaleza para ser saciados, saltaron al vote porque ya venía bajando por el rio la boruga o también conocida Wanta. Alegría para grandes y pequeños, ya que el chico de siete años ponía sobre su hombro el regalo que la madre tierra les había dado. Y no muy lejos de allí, otro joven padre de familia advertía en una noche lluviosa, como sus perros habían atrapado algo. De nuevo la Amazonia premiaba, pero ahora con el armadillo y nosotros los visitantes éramos igualmente saciados. ¡Hasta los perros te ponen la comida en la mesa! Era nuestro clamor de asombrados. Sucumbíos cuadrado¿Cómo no sentirse sanado?  ¿aunque sea por un instante? Ante ella, la Pachamama, vestida de inigualables ropajes, y en aquel instante con el traje multicolor de la verde vida. Porque si en otra parte se cubre de otros ropajes, he tenido la dicha de verla vestida de Amazonía. No me olvido de aquel momento, ante el inmenso río, porque, aunque solo fuera por un momento, para luego volver a la tensión de la existencia y la lucha por conciliar los <<demonios del interior>>, sentía que Dios me la había entregado como madre y como sanadora, como fraterna consejera y como el Edén perdido; como un momento de conversión en el camino hacia la patria de Dios, en la que Pentecostés anhelado y la caída del caballo buscado, se va dando en la medida en que amamos y nos dejamos amar por esa vida dada por Dios en la creación. Por: Oscar Hernández, imc (Sucumbíos – Ecuador, 29 de Julio de 2016).  

Cruzando Fronteras, construyendo la Paz…

Ayer se concluyeron los proyectos educativos y comunitarios dirigidos por jóvenes extranjeros de Brasil, Puerto Rico y Francia en los barrios de Moralba y Santa Rosa, sectores de la Parroquia Madre del Divino Amor, parroquia que acompañan pastoralmente los formados del filosofado de la Consolata de Bogotá. AIESEC 2 Siete semanas en las que se desarrollaron tres proyectos en articulación con la organización de intercambio estudiantil mundial AIESEC: – Golombiao, futbol para la paz – Horizontes: iniciativa de formación en derechos humanos – We speak, clases de inglés y portugués. Estas iniciativas buscan ser pasos para la construcción de una pastoral afro en uno de los sectores de la ciudad, donde algunos de los niños y jóvenes son víctimas del conflicto armado colombiano, los cuales llegaron desde 2005 y son acompañados por diferentes organizaciones, como el Centro COMParte, por medio de acciones de promoción humana y espiritual. Cada uno de los proyectos fue desarrollado para crear un ambiente de paz y construcción comunitaria, sembrando en niños y jóvenes valores para la búsqueda de caminos de conciliación y encuentro de culturas, por ser Santa Rosa el lugar donde conviven personas de diferentes regiones del país que han llegado por diversos motivos migratorios. Esta experiencia de intercambio universitario y profesional logro articular en estas semanas diferentes fuerzas sociales que convergen en el sector como son: Centro COMParte, Fundación Proyectar Sin Fronteras, seminaristas de los Misioneros de la Consolata, proyecto Atrapasueños y Comedor comunitario Crdc Puente Colorado. El desafío para la Parroquia es darle continuidad a cada uno de los proyectos para seguir construyendo un territorio de paz. Por: Jonathan Acuña, seminarista.

Inauguración de la 31º Jornada Mundial de la Juventud, en Cracovia (Polonia)

Esperando al Papa el Arzobispo de Cracovia inaugura la JMJ 2016, invitando a utilizar en estos días “el lenguaje del Evangelio, el lenguaje del amor”

(RV).-  “Queridos amigos ¡bienvenidos a Cracovia!” El saludo del card. Stanislaw Dziwisz resonó fuerte el martes 26 de julio por la tarde en la inmensa explanada del Parque Blonia al presidir en la capital polaca la Santa Misa de apertura de la XXXI Jornada Mundial de la Juventud ante miles de chicos y chicas de todo el mundo. “Ha llegado la hora esperada desde hace tres años”, comenzó diciendo emocionado el Arzobispo de Cracovia. “La hemos esperado desde el día en el que el Papa Francisco anunció en Rio de Janeiro que la próxima Jornada Mundial de la Juventud sería en Polonia”.“Han llegado desde todos los continentes y de todas las naciones, del oriente y del occidente, del norte y del sur de nuestro globo”, observó el prelado. “Traen con ustedes muchas experiencias. Tienen muchos deseos. Hablan muchas lenguas. Pero desde hoy todos utilizaremos el lenguaje del Evangelio. El lenguaje del amor. El lenguaje de la fraternidad, de la solidaridad y de la paz”. Al dar una vez más a todos su calurosa bienvenida a la “ciudad de Karol Wojtyła”, Dziwisz recordó que allí precisamente san Juan Pablo II maduró en su servicio a la Iglesia y desde allí se puso en camino por los senderos del mundo para anunciar el Evangelio de Jesucristo. “Bienvenidos a la ciudad en la cual vivimos de manera particular el misterio y el don de la Divina Misericordia”, subrayó. “Jesucristo nos habla hoy, en Cracovia, a orillas del río Vístula, que atraviesa toda Polonia, de los montes al mar”. El Arzobispo de Cracovia invitó luego a los jóvenes a formularse las siguientes preguntas y a buscar las respuestas. ¿Desde dónde venimos a este encuentro? ¿Hoy, en este momento de nuestra vida, dónde estamos? ¿Desde este momento, en qué dirección colocaremos el resto de nuestra vida? ¿Qué nos llevaremos de este lugar?  “En estos días compartamos lo más precioso que tenemos. Compartamos nuestra fe, nuestras experiencias, nuestras esperanzas. Queridos jóvenes amigos, en estos días modelen sus pensamientos y sus corazones”, fue su invitación. “Cracovia vive del misterio de la Divina Misericordia, gracias también a  la humilde Sor Faustina y gracias a Juan Pablo II, que han sensibilizado a la Iglesia y al mundo sobre esta particular característica de Dios”, Recordó. “Regresando a sus países, a sus casas y comunidades, llévense la chispa de la misericordia.   Lleven  a los demás la llama de su fe y con ella enciendan otras llamas, para que los corazones humanos latan al ritmo del Corazón de Jesús, que es ‘fuente ardiente de caridad’. Que la llama del amor envuelva a todo nuestro mundo, para que en él no haya más egoísmo, violencia e injusticia, sino sobre nuestra tierra se refuercen la civilización del bien, de la reconciliación, del amor y de la paz”. En su homilía citando al profeta Isaías que hoy nos habla de lo “hermosos que son los pasos del que trae la buena noticia”, el card. Dziwisz puntualizó que ese mensajero fue Juan Pablo II, iniciador de las Jornadas Mundiales de la Juventud, amigo de los jóvenes y de las familias. “También  ustedes sean tales mensajeros. Lleven por el mundo la buena noticia de Jesucristo. Testimonien que vale la pena confiar en Él. Abran de par en par las puertas de su corazón a Cristo”, finalizó. (RC-RV) FUENTE: Radio Vaticano

NOTA: De la Consolata participan un grupo de jóvenes: 17 de Italia, 21 de España, 5 de Portugal, 19 de Kenya, 32 de México, 10 de Colombia e 11 de Polonia. Están acompañados por 17 sacerdotes (13 IMC y 4 diocesanos), 3 seminaristas e por el obispo José Luis Ponce de León (argentino que es obispo en Swazilandia – Sudáfrica). Los participantes de Colombia son 10 jóvenes de la parroquia Madre de las Misiones, de Bogotá.

Alvaro Jaime Gacharná Camero en Instagram_ “Grupo consolata”Modelia Colombia JMJ

Consejo Continental IMC se reunió en Bogotá para proyectar el camino misionero en América

Estuvieron reunidos del 14 al 21 de julio en el Centro de Misión y Culturas, en Bogotá, los superiores y representantes de las seis circunscripciones eclesiásticas donde están los misioneros de la Consolata, que conforman el Consejo Continental de América. Consejo Continental IMC América Participan los padres Daniel Wolde y José Martins (Delegación México-EE.UU.-Canadá), Peter Makau (Venezuela), Armando Olaya (Colombia-Ecuador), Manuel Loro (Amazonía – Brasil), Aquileo Fiorentini y Luiz Emer (Brasil), Marcelo Guevara (Argentina) y Salvador Medina (Consejero General para América). El P. Paolo Fedrigoni, superior de la nueva delegación Canadá-México-EE.UU., no pudo participar, pero fue representado por los padres Daniel Wolde y José Martins. El objetivo del encuentro fue afianzar la comunicación entre los miembros, nuevos y antiguos, en preparación a la Asamblea Precapitular (que se realizará en Bogotá del 9 al 14 de enero de 2017) y el Capítulo General (mayo-junio de 2017), tratar asuntos varios y compartir con los formadores del Continente que estuvieron reunidos en Bogotá del 11 al 16 de julio. En los dos primeros días los superiores compartieron con los formadores, reflexionando acerca de la formación y aportando a la elaboración del documento para la formación en América (teniendo como punto de partida el “documento de Buenos Aires” elaborado en 2013 y las reflexiones realizadas durante los últimos años y en este encuentro de Bogotá). El lunes y martes (18 y 19 de julio), los superiores de América se dedicaron a conocer, compartir y reflexionar el Proyecto Misionero Continental y las contribuciones  al Proyecto de Revitalización y reestructuración del Instituto. La tarde del martes, en un clima de fraternidad, fueron a visitar y conocer el trabajo de la Fundación para la Reconciliación, siendo acogidos por el P. Leonel Narváez y por el equipo de la fundación que, entre otros proyecto, animan las Escuelas de Perdón y Reconciliación (ESPERE), presente actualmente en dieciocho países del mundo. El miércoles, 20 de julio, algunos misioneros de la Consolata han compartido sus experiencias, visiones y prácticas misioneras acerca de algunas opciones. Acompañaron al encuentro las hermanas de la Consolata Gracia Lamero y Ivana Cavallo, las laicas misioneras Flor Marina Hernández y Sandra Gamboa, y algunos jóvenes misioneros, seminaristas y vocacionados (Leidy Paredes, Yecid Blanco, Angélica Linares, Jonathan Acuña, Jorge González, Francisco Martínez – Pacho, Cristian Alarcón, Israel Martínez, Walter Blanco y Alejandra Ortegón). Durante la jornada, el P. Venanzio Mwangi, coordinador del SEPAC/CELAM,  compartió el camino de la Pastoral Afroamericana como un ámbito misionero ad gentes. El P. Alonso Álvares y el equipo juvenil del CAM Bucaramanga reflexionaron acerca de la juventud como opción misionera ad gentes y espacio vocacional específico. Mons. Francisco Javier Múnera, vicario apostólico de San Vicente del Caguán, desde su experiencia de vida en el mundo amazónico, hizo una invitación a pensar la Panamazonía como una región de misión ad gentes. Por fin, el P. Julio Caldeira, coordinador del equipo de comunicación del IMC Colombia-Ecuador, detalló aspectos concretos de la comunicación y misión, pensando la evangelización en el mundo digital. El último día fue dedicado a conversar acerca de varias situaciones de la misión en el continente (destinación de misioneros, cuestiones económicas, etc.), bien como reflexionar los próximos pasos en preparación al Capítulo General, entre los cuales fueron propuestos algunos misioneros para conformar el equipo que preparará el “Instrumento de Trabajo” a ser trabajado en la Asamblea Continental precapitular a ser realizada del 9 al 14 de enero de 2017 en Bogotá. Escrito por: Julio Caldeira, imc

Monseñor Luis Augusto Castro, imc: artesano de la paz…

Monseñor Luis Augusto Castro, trabajador constante en la solución de conflictos, de posiciones vehementes y espíritu conciliador. Considerado como un auténtico misionero de la paz…

Presentamos a continuación algunos apartes de la entrevista realizada por la oficina de comunicaciones de la arquidiócesis de Bogotá, al actual arzobispo de Tunja y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Monseñor Luis Augusto Castro Quiroga es Bogotano, nació el 08 de abril de 1942, tiene 74 años. Estudió en el Instituto San Bernardo De la Salle de Bogotá de la  Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y en el Seminario Menor de los Padres  Misioneros de la Consolata. Cursó los estudios de filosofía en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Estudió teología en la Universidad Urbaniana en Italia. Recibió la ordenación sacerdotal en Roma, el 24 de diciembre de 1967. Siendo sacerdote, realizó una especialización en orientación psicológica en la  Universidad de Plttsburg y obtuvo el doctorado en teología en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Entre 1973 y 1975 ejerció como vicario cooperador de la Parroquia de la Catedral y rector de la Universidad de la Amazonía en Florencia, departamento de Caquetá. Posteriormente, entre 1975 y 1978, monseñor Castro asumió como director del Seminario Mayor para los estudios de Filosofía del Instituto Misiones Consolata en Bogotá y simultáneamente Consejero Provincial. Entre 1978 y 1981 trabaja como superior provincial de su Instituto en Colombia. Luego, entre 1981 y 1986 es consejero general del mismo Instituto en Roma. De Roma al Caguán Monseñor Castro Quiroga el 17 de octubre de 1986 es consagrado como obispo titular y vicario apostólico en San Vicente del Caguán y Puerto Leguízamo, en los departamentos de Caquetá y Putumayo, labor que desempeñó por 13 años. Luego, el 4 agosto de 1995, ingresa a la Comisión de Conciliación Nacional y comienza una gira por diferentes municipios del país en pro de la paz y los diálogos. El 14 de marzo de 1998 fue nombrado Arzobispo de Tunja. Entre 2002 y 2005 fue Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. El 5 de julio de 2005 al 5 de julio de 2008 fue elegido Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Fue reelegido en el cargo de Presidente de la Conferencia Episcopal el 9 de julio de 2014 por un periodo de 3 años, a la fecha. Experiencias de trabajo duras, pero gratificantes por la labor cumplida Dialogar con monseñor Castro es llenarse de paz y de alegría, ante un cúmulo de experiencias de trabajo a favor de los más desprotegidos como indígenas y colonos de diferentes partes del país, con los que realizó un trabajo alrededor de la guerrilla, del narcotráfico y de muchas circunstancias que se vivieron en la región en aquella época. Entre los departamentos del Caquetá y el Putumayo, aprendió el difícil idioma de las negociaciones en medio del conflicto armado. Sin embargo la misión fue cumplida; se lograron construir comunidades cristinas”, aseveró. Es reconocido como un pastor auténtico que trabaja por el desarrollo de las comunidades, la protección a los más pobres y su inquebrantable vocación por la paz y la sana convivencia. Todos somos constructores de un nuevo país En noviembre de 2010, monseñor Castro recibió el premio nacional de paz honorífico, un importante reconocimiento a su labor en defensa de la vida y por la reconciliación. El premio fue otorgado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Pero de estos reconocimientos habla poco, es más casi ni los menciona, su sencillez es desbordante, por esta razón es un convencido que la paz se construye entre todos, volviendo a la sensibilidad del ser humano y por supuesto a la práctica de la misericordia, que para él es una acción, es verdaderamente, un arte. Conozca más detalles de la entrevista hecha a monseñor Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, invitado especial de la arquidiócesis de Bogotá.
Fuente: Of. comunicaciones Arquidiócesis de Bogotá