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Encuentro de Pueblos Indígenas – Frontera Brasil, Colombia y Perú

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Carta Compromiso

Reunidos en Tabatinga/ Estado de Amazonas/ Brasil, los días 7 al 10 de Junio de 2016, en un encuentro de diálogo para definir una agenda común en defensa de la Amazonía y de sus pueblos, 91 personas, entre líderes indígenas y agentes de la Iglesia de la triple frontera de Brasil, Colombia y Perú. Contamos la presencia de participantes de los pueblos Kambeba, Miranha, Kaixana, Kokama, Ticuna, Matis, Mayoruna, Kulina, Kanamari, Marubo, Yagua, Uitoto, Bora y Kichwa y de los delegados del Vicariato de San José del Amazonas en Perú, del Vicariato de Leticia de Colombia, y de la Diócesis del Alto Solimoes de Brasil, del CIMI, del Equipo Itinerante, proyecto misionero de la CRB, de las Congregaciones Religiosas (Maristas, Franciscanas, Ursulinas, Lauritas, Capuchinos, OFM, Cónegas y Jesuitas), de las Cáritas (Brasil, Norte I, Colombia, Ecuador y España) y de la Red Eclesial Panamazónica REPAM (eje pueblos indígenas, eje de Iglesias en Frontera, eje de formación y métodos pastorales, eje de comunicaciones, eje de redes internacionales, REPAM Nacionales de Brasil, Colombia y Ecuador, y del comité ejecutivo y su equipo del secretariado). Fue muy positiva la presencia cercana y activa de los Obispos de Leticia y del Alto Solimoes durante el encuentro. Estuvieron presentes líderes indígenas de Río Negro/Brasil de los pueblos Baniwa y Arapazo representando a las organizaciones Foreeia y la Umiab, y profesores de las universidades brasileñas Federal de Amazonas y la Estatal de Amazonas. Durante el encuentro organizado a partir de mesas de diálogo entre los líderes indígenas y los representantes de la Iglesia católica en torno a los temas de territorio (tema central), cultura, educación escolar indígena, desafíos de la frontera y alianzas para compartir las diversas espiritualidades y vivencias religiosas representadas por los participantes, se realizó un análisis conjunto de la realidad de la región fronteriza y de la Panamazonía destacando los principales desafíos socio-ambientales, principios orientadores de la presencia y actuación de la Iglesia con los pueblos indígenas, y estrategias de acción para responder a estos desafíos. Principales Desafíos
  • Defensa del territorio frente a las leyes que amenazan los derechos de los pueblos, los megaproyectos de infraestructura y explotación económica como las hidroeléctricas, hidrovías, carreteras, minería, extracción de gas, petróleo y madera, deforestación para emprendimientos de monocultivo agrícola y la crianza de ganado, así como también frente a los impactos sociales provocados por actividades ilícitas como el tráfico humano y el narcotráfico.
  • El desafío del fortalecimiento cultural considerando la reproducción de formas de dominación, emigración de los jóvenes, prácticas productivas inadecuadas, las dificultades económicas, la pérdida del uso de la lengua materna, y otras expresiones culturales, los cambios en los hábitos cotidianos, uso inadecuado de las tecnologías, alcoholismo, la discriminación en general, presencia negativa de algunas expresiones de iglesias y sectas, impactos negativos por los modelos de atención en salud y educación que no respetan la identidad cultural.
  • El desafío de fortalecer los proyectos de vida alternativos ante los grandes intereses económicos y políticos, y de autonomía de los pueblos indígenas, esto a través de procesos de formación social y política.
Orientaciones para la colaboración de la Iglesia/REPAM con los pueblos indígenas Ser una Iglesia con una presencia cercana, que conoce la realidad, que comprende a los pueblos indígenas, que camina junto a las comunidades, que contribuye con la conservación y valorización de la propia cultura, que apoya la formación social y política, que sea espacio de interacción y participación, compañera, aliada y solidaria, que esté cultural y espiritualmente encarnada y no impuesta y a espaldas del pueblo, que sea transgresora del orden opresor, con valentía y compromiso. Una Iglesia con rostro Amazónico. ESTRATEGIAS DE ACCIÓN CONJUNTA Propuestas Generales Crear una comisión/espacio de la triple frontera para articular y responder a los mayores desafíos del territorio Garantizar la presencia de jóvenes en las comisiones. Enviar los materiales y relatorías de este encuentro. Confirmar la estructura de la comisión animadora. Territorio Fortalecimiento y creación de procesos formativos en materia de políticas públicas, conocimiento de las legislaciones respectivas que los afectan en los distintos niveles (local, nacional e internacional; protección de derechos indígenas (especialmente consulta previa 169 OIT), y defensa del territorio (mega-proyectos, etc.). Conocer, acompañar y exigir las recomendaciones de las organizaciones internacionales han hecho a los países en relación al territorio y los pueblos indígenas. Tener una recopilación de las legislaciones nacional e internacional para la garantía de derechos de los pueblos indígenas Favorecer y acompañar las estrategias de movilización para la defensa de los derechos indígenas en perspectiva de triple frontera. Promover un encuentro para discutir estrategias sobre la protección de los pueblos aislados. Realizar un encuentro de pueblos divididos por fronteras (Tikuna, Kokama, Matses y Yagua) Una Red de Comunicación internacional: parroquias, diócesis, vicariatos, organizaciones indígenas Replicar la experiencia de este encuentro entre los pueblos con sus iglesias locales Cultural Promover acciones que incidan para incorporar en el sistema de educación escolar indígena los elementos de su identidad cultural, y fortalecer lo que ya está siendo exitoso en perspectiva de tiple frontera. Ejemplo: calendario escolar con calendario de la comunidad Favorecer encuentros de pueblos indígenas divididos por las fronteras (Ejemplo Tikuna, Kokama y Yawua). Encuentro de jóvenes de las tres fronteras para discutir los impactos culturales y la pérdida de identidad que los están afectando (migración, tecnología, música, prácticas productivas, etc.). Desarrollar estrategias concretas para fortalecer los conocimientos tradicionales en salud (medicina tradicional) e identidad cultural – encuentro de espiritualidades indígenas respetando las culturas Fortalecimiento de los planes de vida propios  Promover la autonomía económica de los pueblos desde la continuidad de tradiciones sustentables en la pesca y caza para superar el paternalismo. Incentivar, ampliar y dar a conocer la propuesta de trabajo de las aulas vivas de (alimentación, proyecto de vida, salud, etc.) FUCAI. Tabatinga, 10 de Junio de 2016.

La devoción del Beato José Allamano a la Consolata

bd1351b408feaa7a7bb52dcdff55aef5_LNo hay lugar a dudas de que el beato José Allamano tenía gran devoción a la virgen Consolata. Solía decirles a los misioneros y misioneras de que, “la virgen, bajo todas sus advocaciones es una sola; pero ustedes séanle devotos, especialmente bajo el título de “Consolata”[1]. El fundador de misioneros y misioneras de la Consolata amaba a la virgen y se enorgullecía de ella. Momentos tras momentos no dejaba de hablar de la confianza que siempre depositaba en ella: “creo que faltaría a mi deber y a mi especial afecto a la santísima virgen, si no aprovechara de todas ocasiones propicias para hablar de ella”[2].  La Consolata se convirtió en inspiradora del ser y quehacer del beato José Allamano. El itinerario de la vida del beato José Allamano muestra que se empapó del amor de la Consolata. Se hizo instrumento de Dios tomando a la Consolata como modelo. Se consagró totalmente a Ella y la consideraba su propia madre. La Consolata no era madre sólo para él, sino tambien para los misioneros y misioneras de la Consolata. Reiteraba con frecuencia esta afirmación: “la santísima virgen bajo este título, no es acaso nuestra madre y no somos nosotros sus hijos e hijas? Decía eso porque lo tenía claro que él era hijo amado de María. La convicción del amor incondicional de la Consolata hizo que les dijera a los misioneros y las misioneras de que, Ella era una madre que nos amaba a todos “como la pupila de sus ojos, que pensó en nuestro instituto, lo sostuvo en todos estos años material y espiritualmente, y siempre está lista para responder a nuestras necesidades[3]. Es evidente que el beato José Allamano se confió y apoyó en la Consolata. Sus proyectos de vida los depositaba en sus manos, inclusive el de la fundación del Instituto. Para ello, la consideró la verdadera fundadora del Instituto. Siendo ella la fundadora, le encomendó todo el porvenir del Instituto. A ella le encargó los desafíos que el instituto naciente podía encontrar en su progreso, a ella le recomendó lo económico del instituto. Atribuía el éxito y las gracias que el instituto había recibido a ella. En resumen, la Consolata se encargaba del todo del bienestar del Instituto misionero de la Consolata. En incontables ocasiones el fundador afirmaba: “No hay dudas de que todo lo que se hizo es obra de la santísima Consolata. Ella hizo por este instituto milagros cotidianos, hizo hablar a las piedras llover dinero. En los momentos dolorosos, la virgen intervino siempre de forma extraordinario…nunca he perdido ni el sueño ni el apetito por los gastos enormes del Instituto y de las misiones. Digo a la santísima Consolata: “¡Ocúpate tu![4]” Esa confianza en el amor materno y providencial de María no era por casualidad, sino que fruto de una experiencia personal que el beato José Allamano había tenido a lo largo de su vida, tanto en su experiencia de creyente como en su ministerio sacerdotal. Por eso, quiso que  los misioneros y misioneras de la Consolata tuvieran la misma experiencia a nivel personal, comunitario y congregacional. El amor inquebrantable y la devoción extraordinaria que le tenía a la Consolata hicieron que el beato José Allamano encomendara a sus misioneros y misioneras a fiarse en ella por las siguientes razones: María es Reina de misioneros y misioneras: Es importante notar que el reinado de María no se fundamenta en motivos de jactancia, sino que se basa teológicamente en su divina maternidad y en su función de ser corredentora del género humano. En la piedad popular, se repite con frecuencia el rezo de la Salve: Dios te salve Reina como el reconocimiento y la proclamación de su realeza. Vale tener en cuenta que etimológicamente la palabra reina o rey deriva del verbo latino regere, que significa ordenar las cosas a su propio fin. El rey o la reina tienen el oficio de gobernar a la sociedad para que ésta alcance su fin deseado. El significado de la palabra rey o reina tiene múltiples acepciones. Por ejemplo, se puede ser reina de tres formas: la que es reina en sí misma, la que es esposa del rey, y la que es madre del rey. La virgen María es reina por los dos últimos títulos: por su relación con Dios y con Cristo. La virgen María no es Reina en sí misma, sino por su divina maternidad y por ser Corredentora del género humano. Se entiende su divina maternidad desde la Sagrada Escritura donde se dice que Ella concebirá el Hijo que será llamado el del Altísimo y a Él le dará el Señor Dios el trono de David su padre y en la casa de Jacob reinará eternamente y su reinado no tendrá fin (Lc 1, 31-33). Y a María se le llama madre del Señor (Lc, 1, 43). Aquí se puede deducir que Ella es Reina, pues engendró a un hijo que era Rey y Señor de todas las cosas. Fuera de eso, la virgen María es Reina porque cooperó a la obra de nuestra salvación. Así como Cristo, nuevo Adán, es Rey no sólo por ser Hijo de Dios, sino tambien nuestro Redentor, con cierta analogía, se puede afirmar que María es Reina no sólo por ser madre de Dios, sino tambien nueva Eva. Su papel en la salvación no es secundario, sino íntimamente unido al de Cristo. Así que, el beato José Allamano afirmaba que María era Reina de los misioneros y misioneras. Por Ella seguramente se llega a Jesús y así coopera para que la sangre de su Hijo no se derrame en vano[5]. Los misioneros y las misioneras colaboran en la salvación del mundo, pero tambien necesitan salvarse. Necesitan llenarse de Dios para poder mostrárselo a los demás. El camino seguro para llegar a Jesús es a través de María. Asimismo, para alcanzar la santificación se requiere pasar por Ella porque “quien quiera alcanzar la santidad sin la virgen, es como quien pretende volar sin alas”[6]. Por lo tanto, se acude a María para obtener la gracia santificadora que viene del único Salvador del mundo. La Consolata es Nuestra: La devoción a la virgen Consolata les compete a los misioneros y misioneras de la Consolata, pues es nuestra Madre y Fundadora. Ella es invocada con muchas advocaciones, pero los misioneros y misioneras de la Consolata somos devotos especialmente a Ella con un titulo especial “la Consolata”. Ella es nuestra y “tenemos que ser felices de tenerla como protectora”[7]. Por ella somos lo que somos en la Iglesia, por el nombre Consolata nos conocen como evangelizadores entregados para la consolación de los pueblos periféricos, por el nombre Consolata, muchas iglesias locales nos consideran expertas en la misión evangelizadora de la iglesia universal. Este nombre que lleva el Instituto debe suscitar el orgullo de “pertenecer a la virgen bajo este título”.[8] La celebración de la fiesta de la Consolata es una de las ocasiones a través de las cuales los misioneros y misioneras de la Consolata muestran su devoción y amor filial a Ella. Esta fiesta normalmente está precedida por la novena que se realiza para preparar bien la celebración de la fiesta de la fundadora. Pues, “si celebramos con intensidad de amor todas las fiestas de la virgen, con cuánta más razón ésta que es “nuestra” fiesta, es decir nos pertenece de modo particular”[9]. Eso implica prepararla bien tal como lo pide el beato José Allamano: “! Basta saber que nos acercamos a festejar a nuestra querida Madre para que esté todo dicho! Para nosotros, hijos e hijas predilectos de la Consolata, ¿es importante esta fiesta? ¡Es todo! No, no quiero decirles que deben prepararse; estoy seguro de que todos están bien dispuestos para hacer bien la novena y celebrar con entusiasmo la fiesta”[10]. Al celebrar la fiesta de la Consolata, pidamos al beato José Allamano, nuestro fundador quien puso toda confianza en la Consolata, que interceda por todos los misioneros y las misioneras para que puedan sentir el amor consolador de María para poder consolar a los demás que el Señor les ha confiado.

Nuevo superior y consejo de los Misioneros de la Consolata en Colombia-Ecuador-Perú

Los pasados días 7 y 8 de junio, los misioneros de la Consolata eligieron el nuevo superior y consejo de la Región Colombia-Ecuador para el periodo 2016-2019. Ellos asumirán el 20 de junio, fiesta de Nuestra Señora Consolata. contenido

Fiesta de Nuestra Señora la Consolata

Mensaje del Padre General

Queridos misioneros, misioneras, familiares, amigos y bienhechores: En este año especial de la misericordia es hermoso pensar y mirar a nuestra Madre como Madre de la misericordia. La Bula de la convocación del Jubileo Misericordiae vultus nos invita a entrar por la puerta de la misericordia, a mirarnos con ternura a nosotros mismos y a los otros. Ciertamente todos tenemos mucho que aprender de nuestra Madre, aprender a ser misericordiosos con nosotros mismos y con nuestra gente. Que este año, que esta fiesta sea para nosotros una escuela de misericordia a fin de que nuestra misión viva y realice solamente misericordia: “No caigamos en la indiferencia que humilla, en la habitualidad que anestesia el ánimo e impide descubrir la novedad, en el cinismo que destruye. Abramos nuestros ojos para ver las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de dignidad, y sintámonos provocados a escuchar su grito de auxilio. Que nuestras manos estrechen sus manos, que los atraigamos a nosotros para que sientan el calor de nuestra presencia, de nuestra amistad y fraternidad. Que su grito sea nuestro y juntos podamos romper la barrera de la indiferencia que con frecuencia reina soberana para esconder la hipocresía y el egoísmo”(Bula de convocación del Jubileo, Misericordiae Vultus, n. 15). María es Madre de la Misericordia. Como escribe el papa Francisco: “Todo en su vida fue plasmado por la presencia de la misericordia hecha carne» (Bula de convocación del Jubileo, Misericordiae Vultus, n. 24). María cantó la verdad de las Escrituras antiguas según las cuales de generación en generación la misericordia del Altísimo se extiende sobre los que le temen (cf. Lc 1, 50) y en el seguimiento cotidiano del Hijo aprendió de Él, especialmente al pie de la cruz, el estilo de perdón y de misericordia. A los pies de la cruz, en efecto, aceptó con generosidad la responsabilidad aún mayor de ser la madre de los creyentes y de cooperar en la realización del proyecto de Dios sobre la humanidad: reunificar en fraternidad a los hijos de Dios separados por el odio y por el pecado. María celebró la misericordia del Altísimo no solo en su vicisitud personal, sino también ofreciéndola como esperanza al mundo y a las expectativas de la historia. Su cántico de alabanza continúa en el tiempo y resuena aún hoy en la Iglesia y en nuestro Instituto por haber sido llamados a anunciar el Evangelio de la misericordia y del perdón de ‘generación en generación’. Necesitamos el apoyo de los sentimientos de la Virgen María, que con sus rasgos de auténtica feminidad, sabe indicarnos el debido cuidado de las relaciones, sabe acariciar nuestros rostros necesitados de perdón, dirigirnos dulcemente la llamada a dejarnos reconciliar con la Vida, a testimoniar el Evangelio de la misericordia y entonar el cántico que renueva al mundo: «Mi alma engrandece al Señor» (Lc 1, 46). La misericordia es el modo con el que podemos llamar y pasar humildes y confiados la puerta del otro. Jubileo como abrir puertas. Pero no puedes olvidar la precedencia: si pasamos una puerta es porque Dios nos ha precedido pasándola por cada uno de nosotros. Nuestra misericordia comienza en la misericordia de Dios. Él, que se adelantó y pasó la puerta hacia ti, te ha mostrado su rostro. Demasiado tiempo hemos estado anunciando a un Dios impasible, alejado, allá arriba, y bastante menos a un Dios que sufre en sus entrañas por nuestra fragilidad y nuestro pecado. Sintiéndolo en sus entrañas, dice el Antiguo Testamento, como le sucede a una mujer cuando lleva en su seno un hombrecito. Así Dios. Nos siente en sus entrañas cuando todavía nosotros no nos sentimos la llamada en la vida a nuestra conversión. Y es este el escándalo del Evangelio. Jesús pasaba la puerta antes de que los pecadores se convirtieran. Obrando así se hacía insoportable. Insoportable la idea de aquello que sucedió un día con Zaqueo, pero esa fue una vez entre otras muchas, en que se sentó a comer con publicanos y pecadores. Misericordia no significa hacer que llueva del cielo una especie de compasión, algo así como si dijéramos: “¡Oh, pobrecito!”. No es esta la misericordia de Dios. La misericordia reconoce y apuesta por la belleza que hay en cada persona. Dios reconoce nuestra dignidad vistiéndonos. Lo hizo así con Adán y Eva, y lo cuenta Jesús narrando la historia de un padre que organizó una gran fiesta por el hijo que se había ido, volvió y le vistió con un traje luminoso. No de arriba abajo, sino de abajo arriba. Misericordia es arrodillarse. Acude a mi memoria, como un icono, Jesús inclinado hacia el suelo el día que le llevaron, como si se tratara de un objeto, a una mujer sorprendida en adulterio. Jesús, en confrontación con los escribas y fariseos, quienes, como jueces sin piedad, querían que se apedreara a la mujer, ¿qué dijo y qué hizo? “Quien de vosotros esté sin pecado, que se adelante a arroje la primera piedra contra ella”. Y seguidamente, después de haber escrito palabras secretas en el suelo, en la arena, se alzó y dijo “Mujer, ¿ninguno te ha condenado? Tampoco yo te condeno. Ve, y desde ahora no peques más”. Desde su altura, escribas y fariseos la condenaban; Él,, desde abajo “practicaba la  misericordia”. Aquel día hubo misericordia sobre la arena. Allí estaba Jesús misericordioso inclinado . Si tú no te inclinas, solo dices con los labios misericordia, pero no la practicas. La mujer oyó palabras pronunciadas por alguien a escasos centímetros de su rostro; las demás procedían de los rascacielos, desde donde procede la falta de piedad. Pasaré por un soñador, pero no consigo dejar de imaginarme puertas santas; en las casas y por los caminos voy también viendo puertas santas donde alguien nunca podría. ¿No ha dejado claro esto el papa Francisco cuando, dirigiéndose a los presos, ha escrito: “Que cada vez que pasen por la puerta de su celda, dirigiendo el pensamiento y la oración al Padre, pueda ese gesto significar para ustedes el paso de la Puerta santa”?Camino y veo puertas santas. Que María, madre de misericordia, «Ella que fue llamada a entrar en las profundidades de la divina misericordia, interceda por nosotros y nos obtenga vivir y caminar siempre en el perdón de Dios y en la indestructible confianza en su amor». (Bula de convicación del Jubileo, Misericordiae Vultus, n.12). ¡Buena misericordia, seamos misericordiosos, sé misericordioso! ¡Ánimo y adelante in Domino! ¡Feliz fiesta de la Misericordiosa Consolata!

Oremos

Repitamos juntos: De la dureza del corazón, líbranos, Señor.
Perdónanos, Señor, por cuando no sabemos soportar a quien tenemos al lado o le soportamos de modo falso e hipócrita. Oremos.
Perdónanos, Señor, por cuando no conseguimos acercarnos a los problemas de los otros, cerrados en nuestros problemas y en nuestros pensamientos. Oremos.
Perdónanos, Señor, por cuando vivimos en nuestro mundo perfecto y no dejamos que se perturbe nuestra vida por otras historias, otras personas, otras humanidades. Oremos.
Ayúdanos, Señor, a saber ir al encuentro de los otros, especialmente de los más pobres, abandonados e indefensos allí donde se encuentran. Oremos.
Ayúdanos, Señor, a ver en los otros tu rostro y a tratarlos como si fueran Tú. Oremos.
Ayúdanos, Señor, a no caminar nunca solos, para recordarnos de que cada uno de tus hijos es único, irrepetible y amado
por Ti. Oremos.

Acción

Para que la misericordia sea vida: tratar de realizar alguna obra de misericordia con el fin de que a las palabras siga la vida. Será este el regalo más hermoso para la fiesta de nuestra Madre Consolaba. Con la felicitación más sincera.

Pequeña oración a la Consolata

Madre querida:

sandrio Quisiera escribirte esta carta, mejor dicho, esta oración. Escúchame otra vez, Consolata, pues te necesito, necesito tu ternura, necesito tu mano.  Te hablo, Madre, desde los colores de esta tierra, con los negros, los indígenas y mestizos.  Te hablo, Madre, desde un pasado, desde una historia hecha de sangre y flores, de guerras y encuentros, de amores y odios. Te hablo, Madre, desde los plantíos de yuca, de maíz, de papas, de bananos, del café y del chontaduro. Te hablo, Madre, desde las montañas, las cordilleras, los ríos, las cumbres. Te hablo, Madre, desde la cultura donde habito, pues yo sé, Madre, que me has invitado desde esta cultura a abrirme para el mundo. Te hablo, Madre, porque, también tú y yo estamos inmersos en esta cultura americana. Te hablo desde Colombia, Madre, desde las tierras de Cali, desde la pastoral afro descendiente, desde la comunidad formativa. Te hablo, Madre, desde los rincones de mi corazón, donde empieza a crecer el sonido de la Marimba, del cununo, del guasa. Es tan lindo Madre, escúchanos, es tan hermoso María, es tan bueno saber que nos escuchas desde lo que somos. Ves, Madre, allá vienen nuestros ancestros, porque,  también ellos te amaron. Ves, Madre, allá están nuestras raíces, nuestra cultura y allá está tu hijo, Madre .Otra vez Él nos llama, pero la barca donde ahora vamos es nuestra forma de ser, es lo que somos, es la cultura, Madre. Ya no te encuentro en el santuario, Madre, pero te encuentro en nuestras mesas, en nuestra danza, en nuestras celebraciones, en las mingas y alabados.  Ya no te busco en las iglesias, Madre, pero te contemplo en el caminar de la gente, en los pasos cansados de los trabajadores, en los jóvenes yendo a la universidad, en los vendedores de la calle, en el habla del pueblo, en los acentos, en las tardes calientes. Te veo, Madre, y te descubro en los rostros de los hombres y mujeres que encuentro en el camino. Ya no te busco en los libros de teología, Madre, mejor dicho, ya no sé la teología de los libros; mi teología lleva el sudor de los días, la violencia, las guerras, las luchas, el sufrimiento. Es que otra vez, Madre, tu hijo va a ser crucificado por aquí, en tantos hombres y mujeres cuyas vidas son quitadas, cosificadas, traficadas. Mi teología, Madre, comprende todo esto, pero, también, lleva el atardecer, el olor de las arepas, el sabor del san cocho, las noches estrelladas, las montañas del valle, el rio Cauca, en el canto del ballenato, el abrazo de los misioneros, el vuelo de las mariposas, el olor de las flores y la música del Pacifico. Te hablo, Madre, desde los sonidos que empiezan a habitar en mi corazón y no quisiera pedirte nada, solo invitarte, Madre. Ven, Consolata, junto a tu hijo ven a bailar con nosotros. Ven, Madre, y baile nuestra salsa, nuestro bunde, nuestro currulao, todos nuestros ritmos. Ven, Madre, pues acá te esperamos, acá te necesitamos. Mira cómo es linda esta danza, Madre, cómo lucen nuestros jóvenes, oye cómo cantan los abuelos, cómo acá te celebramos… Madre Consolata, no se haga presente sólo en nuestra labor, en nuestro luto, en nuestro sufrimiento, sino, también, en nuestra fiesta. Madre del señor, acá danzamos, tomados de las manos, bailemos y caminemos.

Jóvenes Misioneros de la Misericordia

Cartagena 15 jóvenes universitarios, 7 seminaristas de filosofía y los formadores desde el domingo 5 de junio hasta el domingo 19 de junio estuvieron de misión en la Parroquia San José de Leonessa de Cartagena y en la Parroquia San Jerónimo de Pasacaballos. Fueron dos semanas misioneras llevando un mensaje de misericordia a niños, jóvenes y familias, promoviendo la tercera etapa del Itinerario del Evangelio de la Misericordia de la Arquidiócesis de Cartagena. Animados por la invitación del Papa Francisco “jóvenes misioneros de la misericordia” contamos con la participación de jóvenes universitarios de Ibagué, Bogotá, Bucaramanga y Barranquilla que fueron a formar comunidad con los seminaristas para pasar varios días de formación, espiritualidad y pastoral en medio de las comunidades de la bahía y de una parroquia urbana. Realizaron actividades de animación misionera en los colegios y escuelas, gymkanas, visitas a las familias y enfermos, celebraciones, catequesis, taller de parroquia misionera con los agentes pastorales de las dos parroquias y animaron el encuentro de los ministros de la Zona No. 6 La Divina Providencia y promovieron el Aguapanelazo como experiencia de vivencia de la misericordia con los habitantes de calle de la ciudad.

Fin a 17 años de espera para los pueblos Indígenas

Cuándo Héctor Huertas participó en 1999 en la primera reunión para desarrollar una Declaración americana sobre los Pueblos Indígenas, pensó que el final del camino estaba cerca. Ni él ni nadie en aquella sala en Washington, DC podía imaginar que el trayecto no concluiría hasta 17 años más tarde. Ese tren llegó hoy a su destino, en la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Santo Domingo, donde los Estados Miembros aprobaron por aclamación la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. La declaración es el primer instrumento en la historia de la OEA que promueve y protege los derechos de los pueblos indígenas de las Américas. Huertas, abogado y líder indígena panameño del pueblo Guna, participó no sólo en la reunión inaugural, sino en todo el proceso que duró más de tres lustros. De ahí su visible satisfacción al hablar hoy ante la Asamblea General tras aprobarse la Declaración. “Es una deuda histórica que cumple la OEA con los pueblos indígenas, porque reconoce los derechos de los 50 millones de indígenas que habitan las Américas”, dijo. “La OEA cumplió con una deuda histórica con los pueblos indígenas que habitan desde Alaska hasta Tierra del Fuego”. Huertas destacó que la Declaración define un nuevo esquema para las relaciones entre los Estados y los Pueblos Indígenas, como el respeto a los derechos humanos, y los incluye en la consideración de temas como el desarrollo sostenible. “La Declaración también realiza cambios profundos dentro de los Estados, que permiten realmente una verdadera democracia y la participación de los indígenas dentro de cada uno de los Estados. Se reconoce el derecho a la libre-determinación, a las tierras, los recursos y sobre todo al consentimiento previo, libre e informado”, afirmó. “La OEA está inaugurando una nueva etapa de relaciones a través de un instrumento que puede permitir que los indígenas puedan participar en todos los temas relacionados con el desarrollo dentro del Hemisferio. Incluso vamos a solicitar participar en la OEA como pueblos indígenas, y no como sociedad civil”, agregó Huertas.   “Hito histórico de las Américas”

“La Declaración reconoce nuestro derecho a la autodeterminación”.

Adelfo Regino Montes, abogado y líder indígena mexicano del pueblo Mixe de Oaxaca, también estuvo presente en Santo Domingo, donde a su juicio se logró “este hito histórico de las Américas”. Regino Montes expresó que la Declaración es un avance tanto en los derechos a nivel individual como a nivel colectivo, porque reconoce derechos fundamentales como “la libre determinación y autonomía, los derechos a las tierras y los territorios, lo que es muy importante porque en el caso de países como México o Brasil, entre otros, las selvas se han preservado gracias a los indígenas”. El representante del pueblo Mixe valoró que la Declaración incluya la cuestión de la “consulta libre previa”, que obliga a los Estados a informar a los pueblos indígenas sobre la realización de proyectos de infraestructura o de desarrollo antes de ser ejecutados. “Es importante que se reconozca que, antes de tomar medidas administrativas o legislativas, se debe hacer una consulta para saber la opinión de los pueblos que sean susceptibles de ser afectados. Lamentablemente en el pasado nuestros pueblos han sufrido la imposición de proyectos”, añadió.   La Declaración reconoce:
  • La organización colectiva y el carácter pluricultural y multilingüe de los pueblos originarios
  • La auto-identificación de las personas que se consideran indígenas
  • Una protección especial a los pueblos en aislamiento voluntario o en contacto inicial -como algunos pueblos amazónicos-, un elemento que lo distingue de otras iniciativas en la materia.
  • Que avanzar en la promoción y protección efectiva de los derechos de los pueblos indígenas de las Américas es una prioridad de la OEA.
  Derechos colectivos
Canciller de Bolivia (primero a la izquierda): “Celebramos que en República Dominicana se haya aprobado la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la OEA”.
El Canciller de Bolivia, David Choquehuanca, resaltó que la Declaración reconoce “todos los derechos, no solamente los derechos humanos -que son individuales-, sino también los colectivos, como los derechos económicos, sociales y culturales”. “Por eso celebramos que en República Dominicana se haya aprobado esta Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la Organización de los Estados Americanos”, agregó el Canciller Choquehuanca. Chile, Colombia, Ecuador, México Nicaragua y Perú celebraron en el plenario de la Asamblea por la aprobación de la Declaración. El Director General Adjunto para Asuntos Hemisféricos y de Seguridad de México, Juan Gabriel Morales, resaltó que se trata del “primer documento hemisférico que busca promover y proteger los derechos de los pueblos indígenas de las Américas, y junto con la Declaración de las Naciones Unidas es un instrumento básico para la supervivencia, dignidad, bienestar de los pueblos indígenas de nuestro hemisferio”. “La Declaración destaca el reconocimiento y respeto de los derechos de los pueblos indígenas a su actuar colectivo, a sus sistemas o instituciones jurídicas, sociales, políticas o económicas”, agregó el representante mexicano. El vicecanciller de Nicaragua, Denis Moncada, sostuvo que la adopción de la Declaración se trata de una “reivindicación histórica a favor de los pueblos originarios de las Américas que han sufrido las secuelas del colonialismo y el neocolonialismo, y con ello el exterminio de su población, la segregación, la exclusión, así como la pérdida de su hábitat natural”. “No podemos negar la importante contribución de los indígenas de las Américas a la riqueza multicultural, multilingüe, que han aportado a nuestras sociedades”, agregó. La CIDH ya sostuvo en los años 70 que, por razones históricas, principios morales y humanitarios, era un compromiso sagrado de los Estados proteger especialmente a los pueblos indígenas. En 1990 la Comisión creó la Relatoría sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, con el objeto de brindar atención a los pueblos que se encuentran especialmente expuestos a violaciones de derechos humanos por su situación de vulnerabilidad y de fortalecer el trabajo de la propia Comisión en el área. Puntos clave de la Declaración
  • La autoidentificación como pueblo indígena es determinante para determinar a quienes aplica la Declaración
  • Los indígenas tienen derecho a la libre determinación
  • Igualdad de género: las mujeres indígenas tienen derechos colectivos indispensables para su existencia, bienestar y desarrollo integral como pueblos
  • Las personas y comunidades indígenas tienen el derecho de pertenecer a uno o varios pueblos indígenas, de acuerdo con la identidad, tradiciones y costumbres de pertenencia a cada pueblo
  • Los Estados reconocerán plenamente su personalidad jurídica, respetando las formas de organización y promoviendo el ejercicio pleno de los derechos contenidos en la Declaración
  • Tienen derecho a mantener, expresar y desarrollar libremente su identidad cultural
  • Tienen derecho a no ser objeto de forma alguna de genocidio
  • Tienen derecho a no ser objeto de racismo, discriminación racial, xenofobia ni otras formas conexas de intolerancia
  • Tienen derecho a su propia identidad e integridad cultural y a su patrimonio cultural
  • Tienen derecho a la autonomía o al autogobierno en cuestiones relacionadas con asuntos internos
  • Los pueblos indígenas en aislamiento voluntario o en contacto inicial, tienen derecho a permanecer en dicha condición y vivir libremente y de acuerdo a sus culturas
  • Tienen los derechos y las garantías reconocidas por la ley laboral nacional y la ley laboral internacional
  • Tienen derecho a las tierras, territorios y recursos que tradicionalmente han poseído, ocupado o utilizado o adquirido

Un laicado en salida

“Iglesia en salida, laicado en salida”. El Papa Francisco ha propuesto este  escenario de referencia a los participantes en la asamblea del Pontificio Consejo para los Laicos recibiéndoles esta mañana en audiencia. En este momento histórico particular, y en el contexto del Jubileo de la Misericordia – ha dicho- la Iglesia está llamada a ser cada vez más consciente de ser ” la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas y pecadora. de  una ser Iglesia en salida permanente, “comunidad evangelizadora que sabe  tomar la iniciativa sin miedo, salir al encuentro, buscar a los lejanos y llegar a los cruces de los caminos para invitar a los excluidos”. laudato_si180615 De ahí que llamase a los miembros del dicasterio a levantar la vista y mirar  hacia  fuera,  a los tantos “lejanos” de nuestro mundo, “a las muchas familias en apuros  y necesitadas de  misericordia, a los tantos apostolados sin explorar, a los numerosos laicos de  corazón bueno y generoso que de buen grado pondrían al servicio del Evangelio su energía, su tiempo, sus habilidades, si se les  involucrase, se les valorase y acompañase con afecto y dedicación por parte de los pastores y las instituciones eclesiales. “Necesitamos –subrayó -laicos bien formados, animados por una fe sincera y límpida, cuya vida haya sido tocada por  el encuentro personal y misericordioso con el amor de Cristo Jesús. Necesitamos laicos que se arriesguen, que se ensucien las manos, que no tengan miedo de equivocarse, que salgan adelante. Necesitamos laicos con visión de futuro, no cerrados en las pequeñeces de la vida. Y se lo he dicho a los jóvenes: necesitamos laicos con el sabor de la experiencia de la vida, que se atrevan a soñar. Hoy es el tiempo en que los jóvenes necesitan los sueños de los ancianos. ¡Empujémolos, empujémolos para que sueñen! y como dice el profeta Joel “tengan sueños”, esa capacidad de soñar, y nos den a todos la fuerza de nuevas visiones apostólicas” Ya que el Pontificio Consejo para los Laicos asumirá en breve una nueva fisonomía, el Santo Padre aprovechó la ocasión para resumir las etapas que han jalonado la existencia de ese dicasterio nacido, tras el  Concilio Vaticano II por voluntad del beato Pablo VI, el “papá” de los jóvenes, de los laicos”, como lo definió Francisco y que  ha acompañado  la vida, la maduración y transformación del laicado católico durante más de medio siglo. Francisco recordó la nueva estación postconciliar que, junto con las asociaciones laicales de larga y digna historia, vio el surgimiento de muchos movimientos y   nuevas comunidades de gran empuje  misionero:  movimientos seguidos por el dicasterio en su desarrollo,”acompañados con atención  y asistidos en la delicada fase del reconocimiento legal de sus estatutos”.  Después,  la aparición de nuevos ministerios laicales, a los que se confiaron no  pocas actividades apostólicas, así como el creciente papel de la mujer en la Iglesia y  por último, la creación de las Jornadass Mundiales de la Juventud  “gesto providencial de San Juan Pablo II, instrumento de evangelización de las nuevas generaciones”, seguida con gran atención por el Pontificio Consejo, que contó además entre sus miembros y consultores al mismo Karol Wojtyla. “Podemos decir, por tanto, que el mandato que recibistéis del Concilio  fue precisamente el de “empujar” a los fieles laicos a involucrarse cada vez más y mejor en la misión evangelizadora de la Iglesia, no por “delega” de la jerarquía –precisó el Pontífice- sino porque su apostolado es participación en la misma misión salvífica de la Iglesia, apostolado al que todos están destinados por el Señor mismo en virtud del bautismo y de la confirmación. El  bautismo  hace de cada fiel laico un discípulo misionero del Señor, sal de la tierra,  luz del mundo, levadura que transforma la realidad desde dentro…Es la puerta de entrada; en la Iglesia se entra por el bautismo, no por la ordenación sacerdotal o episcopal. Todos hemos entrado por la misma puerta”. “A la luz de este camino recorrido, es tiempo de mirar nuevamente con  esperanza hacia el futuro. Todavía queda  mucho por hacer ensanchando  horizontes y recogiendo los  nuevos retos que presenta la realidad. De  aquí nace el proyecto de reforma de la Curia, en particular de la unión de vuestro dicasterio con el  Pontificio Consejo  para la Familia en conexión con la Academia para la Vida- explicó Francisco- Os  invito a acoger esta reforma, que os atañe, como signo de aprecio y estima por el trabajo que hacéis, y como un signo de  renovada confianza en la vocación y la misión de los laicos en la Iglesia de hoy. El nuevo dicasterio  tendrá como”timón” para continuar su travesía, por una parte la  Christifideles laici y por otra  la Evangelii Gaudium y  la Amoris Laetitia, y sus ámbitos privilegiados de trabajo serán la familia y la defensa de la vida”.

El mundo celebra aniversario de LAUDATO SI… Avancemos en ponerla en práctica

América Latina, 14-06-2016 (REPAM).- La encíclica “Laudato Si” (Alabado Seas), fue presentada al mundo el 18 de junio del 2015. Se trata de una carta pastoral del papa Francisco, firmada el 15 de mayo de ese mismo año, en la que el Santo Padre nos convoca a defender y cuidar la Casa Común. laudato_si180615 El nombre de la encíclica fue tomado del “Cántico de las Criaturas”, de San Francisco de Asís, en donde una de sus estrofas dice: «Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba» Al cumplirse un año de su publicación, se han organizado muchísimas actividades en diversas partes del mundo: Conferencias, paneles, mesas de debate, charlas, celebraciones religiosas, diálogos con científicos, presentaciones artísticas, difusión de videos, programas de radio; pero también, actos y gestos prácticos y simbólicos como jornadas de limpieza, siembra de árboles, acciones de reciclaje, cuidado de los parques, etc. No es para menos, por primera vez en su historia, la Iglesia Católica emitía, hace un año, una carta pastoral dedicada exclusivamente al cuidado de la hermana y madre tierra. Una encíclica que habla con mucha claridad de la importancia de tomar medidas urgentes para no quedarnos sin nuestra Casa Común: “Esta hermana clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que «gime y sufre dolores de parto»” El papa Francisco señala también con mucha claridad, que no se trata de aplicar medidas aisladas o meramente “ambientalistas”, dado que el ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos: “Dada la magnitud de los cambios, ya no es posible encontrar una respuesta específica e independiente para cada parte del problema. Es fundamental buscar soluciones integrales que consideren las interacciones de los sistemas naturales entre sí y con los sistemas sociales. No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental. Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza” (LS # 134). Desde la Red Eclesial Panamazónica, REPAM, queremos invitarles a poner en práctica cada una de las propuestas y recomendaciones que nos hace el papa Francisco en esta encíclica. Desde las cosas más pequeñas que cada persona puede implementar, como el cuidado del agua en la casa y en la comunidad, hasta la implementación de políticas públicas por parte de nuestros gobiernos para impedir la deforestación o la contaminación del medio ambiente; pasando por la urgente necesidad de cambiar nuestros modos de vida, de consumo y de producción. “Necesitamos una solidaridad universal nueva. Como dijeron los Obispos de Sudáfrica, « se necesitan los talentos y la implicación de todos para reparar el daño causado por el abuso humano a la creación de Dios ».22 Todos podemos colaborar como instrumentos de Dios para el cuidado de la creación, cada uno desde su cultura, su experiencia, sus iniciativas y sus capacidades” LS #14). Como REPAM, junto al papa Francisco, les convocamos también a aprender de nuestros pueblos indígenas, ellos nos enseñan que es posible otro tipo de vida, otro tipo de relación con la madre tierra: “Para ellos, la tierra no es un bien económico, sino don de Dios y de los antepasados que descansan en ella, un espacio sagrado con el cual necesitan interactuar para sostener su identidad y sus valores. Cuando permanecen en sus territorios, son precisamente ellos quienes mejor los cuidan. Sin embargo, en diversas partes del mundo, son objeto de presiones para que abandonen sus tierras a fin de dejarlas libres para proyectos extractivos y agropecuarios que no prestan atención a la degradación de la naturaleza y de la cultura” (LS #146) En este primer aniversario de la encíclica, les animamos a seguir difundiendo el contenido de “Laudato Si”. Aquí pueden consultar y bajar el texto completo del encíclica. También la pueden escuchar en una versión radio-teatralizada en la que podremos escuchar a San Francisco de Asís, al Papa Francisco y muchas voces humanas y de la naturaleza ayudándonos a entender la necesidad y la urgencia del cuidado de nuestra Casa Común.

25° Aniversario de la Parroquia del Sagrado Corazón de La Tagua

EQUIPO MISIONERO DE LA TAGUAEl pasado domingo 05 de junio hemos celebrado en La Tagua con alegría las bodas de plata de nuestra parroquia. Para ello iniciamos un jubileo de preparación en la fiesta patronal del año pasado inspirándose en el lema: “25 años construyendo comunidad, dispensando Tal vez parezca que celebrar los últimos 25 años pre suponga desconocer el camino de 50 años de misión recorrido en estos territorios amazónicos. Read More